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sábado, 10 de enero de 2026

Mayte Gómez Molina

Sobre 

CIRCUITO CERRADO DE VIGILANCIA 

de Mayte Gómez Molina


blog dedicado a Reneé Nicole Good, poeta 

asesinada por la policía anti inmigración de Trump

el pasado 7 de enero


Pablo, mi librero de cabecera, me recomendó este libro hace aproximadamente un año. Me dijo que conocía a la autora y que creía que me iba a sorprender. 

Uso la poesía como un paliativo cuando estoy en lecturas más densas o de largo alcance. Como materia autónoma, pese a su brevedad, tiene el poema un lenguaje que incita a leerlo varias veces y así capta uno con calma su intención, sus secretos formales, sus gazapos. 

Como lector bastante esporádico y nada convencional de poesía reconozco que al principio me costó adaptarme a una textura prosaica, de léxico difícil para la tonalidad, pero eso sí, que no escondía la intención de la que hablaba antes, porque hubo momentos en que me pareció un texto robótico.

Sin embargo, una lectura más reposada de “Circuito cerrado…” descubre a una autora tierna, sutil y más pluridimensional de lo que puede parecer en un primer momento.

Nacida en Madrid, pero granadina por sangre y querencia, Mayte Gómez (1993) pertenece a una generación de poetas mujeres que ella reivindica. Aunque vive y trabaja en Alemania, dedicada a la visualización y creación de datos en 3D conserva el deje granadino y un torrente verbal del que presume. Dice escribir poesía porque tiene que trabajar, y eso no le deja tiempo para el ensayo o la narración. La concibe casi como una excreción, según propias palabras, como algo que tiene una necesidad fisiológica de expulsar, lo que rocía el texto de una naturalidad que se aprecia a lo largo de las páginas.

Con una mirada de mujer crítica, a veces irónica, paradójica, va dando visiones varias de la realidad tecnológica que nos rodea, desde el reconocimiento de que le encantan los ordenadores hasta la indicación de sus peligros, hiper vigilancia, uniformidad, brecha digital… Siempre desde la conciencia de que los lugares virtuales que creamos con las nuevas tecnologías están hechos a nuestra imagen y semejanza y tienen, por tanto, todo lo bueno y lo malo que nosotr@s mism@s somos. 

“Circuito cerrado de vigilancia” es el tercer libro de esta artista multdidisciplinar y multipremiada en géneros diferentes (arte, cine, narrativa…), entre estos, el Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández de 2023 por su libro “Los trabajos de Hércules”.

He elegido dos de los poemas que más me gustan para hacer boca, pero lo mejor es comprar el libro, ¡¡¡ que la poesía no muerde !!!

CARMEN

                        A mi abuela

Mi abuela se llama Carmen

como la protagonista de la ópera y como

muchas mujeres de aquí,

donde hace tanto calor

Veíamos la televisión por la noche

se dibujó en la pantalla

un laberinto blanco y negro

escanee el QR para más información

-¿Qué es un QR?

-Una imagen que al escanearla con la cámara del móvil

te manda una página web


Eso dije

en vez de decir:

        abuela, realmente

no lo sé


No quería ser pedante quería

que sintiese que podía ayudarla

que ella no sabía, pero yo sí y podía

dibujarle el mundo


Pero todas las palabras que uso para explicarle las cosas

son diferentes a las que nacieron con ella

Su luz y mi luz no significan lo mismo

Chocolate no es igual

para mí que lo tengo que para ella que

lo anhelaba


Mientras tanto, duerme mi abuelo

fascinado a los seis años cuando

un hombre trajo a su pueblo de posguerra

un gran bloque de hielo porque

-Cuando era pequeño el hielo

no existía


Llevaré conmigo hasta que me muera

la cara de mi abuela

cuando se giró para mirarme

insatisfecha por mi explicación


Cada vez entiendo menos cosas del mundo


Aunque yo actualizo mi sistema operativo con diligencia

puede que un día me canse

que enferme y no tenga fuerzas

para aprender otra cosa nueva

es posible


Yo también seré vieja y no entenderé las cosas

dependeré de la paciencia de los demás

en esta sociedad olvidada de la muerte

(los muertos no pagan 

suscripciones mensuales a cosas no

cotizan no se van de vacaciones a

los resorts todo incluido no generan datos)


Cuando sea vieja recordaré

a mi abuela y a mi madre

rodeada de robots que sabrán cuidarme

pero no quererme

como ellas hacían.

...........................


NINA WILLIAMS


En los escenarios caían

copos de nieve píxeles sobre su escote desnudo

Imaginaba que tenía frío pero estaba orgullosa

como yo en la puerta de las discotecas en invierno o

cuando comía poco

Como mujer, Nina Williams ya estaría acostumbrada

a pesar del frío para conseguir algunas cosas


En las peleas en la nieve yo hacía que diese

muchas patadas para que

se calentase


Nina envejece en cada versión del Tekken

Algunos usuarios han recopilado su biografía

dicen que le gusta el té con leche y el whisky escocés

también escriben

que tiene cuarenta y cuatro años pero

su aspecto está congelado en los veintinueve

qué suerte, Nina Williams


Yo era gorda y en el colegio una compañera me pegaba patadas

Pero en casa de mis primas podía ser Nina Williams

podía elegir ser

otra cosa dar yo

las patadas


Feroz en su traje morado

morado pintura de feria de coche

morado como las manchas en mi cuerpo

de las que ella me hubiese salvado

Hubiese aprendido con ella tal vez a defenderme


Yo no sabía jugar al Tekken

apretaba todas las teclas a la vez

esperaba que pasase algo

aunque no pudiese comprender cómo ocurría

Siguen mis movimientos limitados

por distintas máquinas

(las cosas no han cambiado tanto)


Sobre todo, intacta en mí, permanece

la profunda envidia de su pelo rubio

cuando conseguía pulsar el misterio

las teclas

de su ataque más poderoso

y ella giraba,

invicta

Como se trata principalmente de un grupo especializado en jam session y su última cosa es su primera actuación de cabeza de cartel en el Madison Square Garden, aprovecho para presentaros a mi última vocación musical: Goose. Por cierto, batiendo el récord de concierto más largo de la historia del Madison: 4 horas 7 minutos 12 segundos. Agotador…





martes, 30 de diciembre de 2025

Octavio Paz

UN POEMA DE OCTAVIO PAZ 
PARA EMPEZAR 2026 

Como en todos los cambios de dígito anual traigo al blog un poema dedicado al suceso, en este caso de Octavio Paz (Ciudad de México 1914-1998). Premio Nobel en 1990, su poesía puede gustar o no – yo reconozco no ser muy devoto – pero es siempre sugestiva y elegante.

Aunque se reconoce deudor de los poetas surrealistas, su obra fue derivando hacia un existencialismo muy personal, introspectivo, a menudo influido por misticismos varios, hinduista en sus últimos años. Creo que el poema, del que he encontrado una curiosa versión escrita a mano y sin tachaduras por el propio Paz, es muy representativo de su estilo. 



PRIMERO DE ENERO

Las puertas del año se abren,
como las del lenguaje,
hacia lo desconocido.
Anoche me dijiste:
mañana
habrá que trazar unos signos,
dibujar un paisaje, tejer una trama
sobre la doble página
del papel y del día.
Mañana habrá que inventar,
de nuevo,
la realidad de este mundo

Ya tarde abrí los ojos.
Por el segundo de un segundo
sentí lo que el azteca,
acechando
desde el peñón del promontorio,
por las rendijas de los horizontes,
el incierto regreso del tiempo.

No, el año había regresado.
Llenaba todo el cuarto
y casi lo palpaban mis miradas.
El tiempo, sin nuestra ayuda,
había puesto,
en un orden idéntico al de ayer,
casas en la calle vacía,
nieve sobre las casas,
silencio sobre la nieve.

Tú estabas a mi lado,
aún dormida.
El día te había inventado
pero tú no aceptabas todavía
tu invención en este día.
Quizás tampoco la mía.
Tú estabas en otro día.

Estabas a mi lado
y yo te veía, como nieve,
dormida entre las apariencias.
El tiempo sin nuestra ayuda,
inventa casas, calles, árboles,
mujeres dormidas.

Cuando abras los ojos
caminaremos, de nuevo,
entre las horas y sus invenciones
y al demorarnos en las apariencias
daremos fe del tiempo y sus conjugaciones.
Abriremos las puertas de este día,
entraremos en lo desconocido.

Buscando acompañamiento musical he encontrado esta preciosa versión de "La bruja", clásico que ha sido interpretado entre otras por Chavela Vargas o Lila Downs. En este caso es Natalia Lafourcade (Ciudad de Méjico - 1984), una de las grandes de la música mexicana actual, que lo hace con una ligereza que me ha recordado por momentos a la malograda Lhasa de Sela. 


https://youtu.be/V6yW_TzHDgc



sábado, 1 de noviembre de 2025

Gil de Biedma

UN POEMA DE GIL DE BIEDMA PARA EL DÍA DE LOS DIFUNTOS

La muerte ronda la poesía de Gil de Biedma (Barcelona 1929-1990), uno de los referentes de la generación de los cincuenta, fallecido de sida tras una vida muy marcada por su condición homosexual en un país aún pacato y represivo.

Poeta que ya ha aparecido en el blog hasta tres veces, una como protagonista, mi primera intención era reproducir su poema ad hoc, "El día de difuntos", que narra una visita al cementerio civil de Madrid, pero me ha parecido más sugerente usar su auto-obituario, creo que de más calidad, "Después de la muerte de Jaime Gil de Biedma", que dice tal que así: 



DESPUÉS DE LA MUERTE DE JAIME GIL DE BIEDMA

En el jardín, leyendo,

la sombra de la casa me oscurece las páginas

y el frío repentino de final de agosto

hace que piense en ti.

El jardín y la casa cercana

donde pían los pájaros en las enredaderas,

una tarde de agosto, cuando va a oscurecer

y se tiene aún el libro en la mano,

eran, me acuerdo, símbolo tuyo de la muerte.

Ojalá en el infierno

de tus últimos días te diera esta visión

un poco de dulzura, aunque no lo creo.

En paz al fin conmigo,

puedo ya recordarte

no en las horas horribles, sino aquí

en el verano del año pasado,

cuando agolpadamente

-tantos meses borradas-

regresan las imágenes felices

traídas por tu imagen de la muerte…

Agosto en el jardín, a pleno día.

Vasos de vino blanco

dejados en la hierba, cerca de la piscina,

calor bajo los árboles. Y voces

que gritan nombres.

Ángel,

Juan, María Rosa, Marcelino, Joaquina

-Joaquina de pechitos de manzana.

Tú volvías riendo del teléfono

anunciando más gente que venía:

te recuerdo correr,

la apagada explosión de tu cuerpo en el agua.

Y las noches también de libertad completa

en la casa espaciosa, toda para nosotros

lo mismo que un convento abandonado,

y la nostalgia de puertas secretas,

aquel correr por las habitaciones,

buscar en los armarios

y divertirse en la alternancia

de desnudo y disfraz, dsempolvando

batines, botas altas y calzones,

arbitrarias escenas,

viejos sueños eróticos de nuestra adolescencia,

muchacho solitario.

Te acuerdas de Carmina,

de la gorda Carmina subiendo la escalera

con el culo en pompa

y llevando en la mano un candelabro?

Fue un verano feliz.

…El último verano

de nuestra juventud, dijiste a Juan

en Barcelona al regresar

nostálgicos,

y tenías razón. Luego vino el invierno,

el infierno de meses

y meses de agonía

y la noche final de pastillas y alcohol

y vómito en la alfombra.

Yo me salvé escribiendo

después de la muerte de Jaime Gil de Biedma.

De los dos, eras tú quien mejor escribía.

Ahora sé hasta qué punto tuyos eran

el deseo de ensueño y la ironía,

la sordina romántica que late en los poemas

míos que yo prefiero, por ejemplo en Pandémica…

A veces me pregunto

cómo será sin ti mi poesía.

Aunque acaso fui yo quien te enseñó.

Quien te enseñó a vengarte de mis sueños,

por cobardía, corrompiéndolos.


Hacía tiempo que quería traer esta canción y creo que esta vez es oportuno, porque también habla de un desdoblamiento, el de la imagen que damos y la imagen con que nos ven. La bellísima y danzarina "Katamalo", del grupo del mismo nombre.


https://youtu.be/9julCt3Kl64



jueves, 6 de marzo de 2025

Ruth Stone

CUATRO POEMAS DE RUTH STONE CERCA DEL 8 DE MARZO

Compré “Bayas púrpuras”, colección de poemas de Ruth Stone (Roanoke  Virginia 1915-2011), casi a ciegas, detalle solidario tratándose de una mujer que dictó la última parte de su obra en la oscuridad de una degeneración macular, es decir, por una de esas críticas, acertada o no, que te llaman la atención. 

Tras una triple introducción, crítica docta, nieta y traductora, empecé a leer sus poemas traducidos, intentando esforzarme en algún que otro en la lengua original, más por intentar captar la musicalidad de los versos que por entenderlos, dado mi escasísimo conocimiento del inglés. 

Pese a un estilo bastante directo, en lectura inicial no me agradó, principalmente los primeros poemas, incluidos en “En un tiempo iridescente”, libro publicado poco antes del suicidio de su segundo esposo en 1959, el también poeta Walter Stone, del que no he podido saber prácticamente nada. 

Es evidente que un hecho traumático que engendra el dolor de una quiebra vital está obligado a variar el rumbo de una obra creativa. En el caso de Ruth lo primero es un duelo de seis años en los que abandona la creación, no la actividad formativa, que desarrolla como profesora en la Universidad de Harvard. A partir de ese momento (1965) la poeta inicia un distanciamiento, una especie de desdoblamiento de identidad que se percibe en numerosos poemas. Formalmente en un estilo todavía más directo y sin prejuicios que enamora a base de relectura. 

He seleccionado cuatro de sus poemas, que creo dan buena muestra de una obra que mereció los premios Nacional del Libro y Wallace Stevens en 2002, además de una nominación al Pulitzer de 2009, y como resumen crítico uno de los párrafos que le dedica la crítica literaria Sharon Olds, por tan sucintos como acertados:
“Es una poeta de la tragedia y es una poeta desenfadada, no una formal, su trabajo está exento de la mojigatería propia de la clase media. Es una gran poeta del humor – incluso de la burla -, y de la mirada osada, irreverente. En sus poemas hay una ausencia de respeto, una libertad tomada, que para mí se parece a la fuerza de los excluidos.”

TENACIDAD
¿Puede haberse acabado tan pronto?
Por qué, si tan solo hace un día
me dejabas ganar al ajedrez
mientras palpabas mi vestido
a la altura de la rodilla.
Esa habitación a la que fuimos
a cien kilómetros de aquí –
¿Se han terminado esos viajes en bus?
Los sauces pasando una tras otro,
lánguidos como bestias pacientes
bajo su pelo amarillo
en los campos invernales;
cruzar los arroyos con nieve –
¿Era la última vez?
Cuando iba a reunirme contigo, creí
haber visto al embalsamador allí parado
en la calle sucia y corriente
de esa ciudad repulsiva y corriente
que se abría como una flor de papel
en el ballet, en la galería de arte,
en aquellos reservados oscuros donde bebíamos cerveza.
Una noche, apoyada en un portal de piedra,
esperé a la persona equivocada,
y cuando él llegó percibí el mortecino
color azul de su piel bajo las luces de neón,
y el olor a basura tras la caseta del metro.
Me siento durante horas junto a la ventana
preparando una carta; tú vienes hacia mí,
hacemos equilibrios como bailarines en mis recuerdos,
palpo tu abrigo, huelo tu ropa,
tu tabaco; tú casi me tocas.

CICATRICES
A veces voy en tren 
camino de una ciudad extraña, 
y tras la ventana
tú me explicas tu suicidio,
atosigándome como un niño enfermo.
Mi paz nunca es total.
A veces te cubro
con un alfabeto
o los cabestros mugen tu nombre
pidiéndome lo imposible.
Las flores de achicoria hablan de ti,
miran el cielo con fijeza
como si yo fuera invisible.
A menudo la distancia desde
aquí al estanque cambia.
Anoche un fuego verde 
bajó cual nave espacial
y me acordé
de aquella gente en Argentina
que entró a una
allí donde la hierba apareció quemada,
y olvidó su forma
como leche que se echa a perder;
olvidaron quiénes debían ser
o quiénes sospechaban que acabarían siendo,
y luego mostraron las cicatrices
de sus frentes
a todo el mundo,
rogando que les creyeran.

EL ABRIGO DE SEGUNDA MANO
Siento, 
al palpar sus bolsillos, que ella usaba guantes finos de algodón,
que tenía una caja de pañuelos, que ella misma de lavaba las bragas,
que comía en el Holiday Inn, que tenía un congelador en el sótano,
que era socia de un club de bridge.
Al despertarme pienso
que me he convertido en ella.
Cuelga abajo, en el vestíbulo,
sombra de tensos hilos.
La deslizo por mis brazos, piel de matrona.
¿Dónde estás? Me digo a mí misma, a ese cuerpo huérfano,
y su abrigo dice,
toma tu cartera, ¿has cogido las llaves?

EL FONTANERO
Su labor es íntima.
Él instala tu retrete.
Coloca un aro de cera
bajo el asiento vítreo
donde irá tu caca.
Le estás agradecida.
Es diestro con la llave inglesa; 
un joven callado
que maneja el soplete.
Él suelda las junturas.
Se arrastra por tu ático polvoriento
entre las cajas de muebles de muñecas,
los trenes, los sacos de dormir
desgarrados, los posters de los Beatles,
los catres de acampada, los platos, los muelles de la cama,
para conectar el tanque de agua caliente.
Y lo admiras
como admirarías a San Francisco,
por cómo acepta con sencillez
el estado de las cosas.
Y el agua fluye como un milagro.
Por la noche cada vez
que tienes la vejiga llena
te levantas de la cama.
Y en vez del horrible hedor
del día antes y quizá
hasta del anterior,
en un momento de alegría pura
no hueles nada más que el dulce
moho de una casa vieja
y tu propia orina al salpicar
con el agua cuando tiras de la cadena.
Y te sientes cómoda, mimada,
como una rica matrona romana
que un chico acabara de amar.


Tirando de autolisis he visto que la lista de músicos suicidas es enorme. Al repasarla me ha sorprendido encontrar nombres que sabía muertos pero no porque ellos mismos lo hubieran decidido, lo que da para uno o varios artículos. 
Por nostalgia he decidido escoger a la pareja formada por Dalida y Luigi Tenco. Compañeros de fatigas en el Festival de San Remo de 1967 defendiendo la canción “Ciao amore ciao”, ambos acabaron con su vida con 21 años de distancia temporal. La tecnología ha juntado las voces de su participación en el certamen.








jueves, 31 de octubre de 2024

Rosselló Porcel

DOS POEMAS DE ROSSELLÓ PORCEL 

Y EL RECUERDO DE PUIG ANTICH Y HEINZ CHEZ PARA EL DÍA DE LOS DIFUNTOS

La corta obra de Bertomeu Rosselló Porcel (Palma de Mallorca – 1913-1938) contiene un alto porcentaje de material pesimista e incluso mortuorio, imagino que en gran parte motivado por la tuberculosis que contrajo cuando apenas salía de la adolescencia, una enfermedad que le impidió llevar una vida normalizada y acabó conduciéndolo a la muerte sin haber llegado a los 25 años de edad.

Estudiante de Filosofía en la Universidad de Barcelona, tuvo cierto contacto con poetas de la Generación del 27, ya que posteriormente aprendió el oficio de tipógrafo en Madrid. 

Considerado un referente en les Illes Balears también está considerado el símbolo de una generación perdida, sea, como en su caso, por su pronta desaparición, como por la represión que acompañó a los escritores republicanos tras el golpe militar, más si estos cultivaban lenguas consideradas proscritas.

Acompaño dos poemas al hoc, que he intentado traducir conservando su estructura formal. Ambos fueron musicados e interpretados por María del Mar Bonet (Palma de Mallorca 1947), cantante casi obsesionada en dar valor y a conocer la obra poética de Rosselló Porcel, al que ha dedicado cerca de veinte canciones y dos discos completos. Así que en el apartado musical me quedo con uno de ellos, “Ronda amb fantasmes”, soneto llevado a canción en el segundo disco de larga duración de María del Mar, un vinilo que conservo en su versión original y ahora descubro en Spotify con una nueva portada y alguna canción de propina.




Y UN RECUERDO EN EL 50 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE HEINZ CHEZ 

Y SALVADOR PUIG ANTICH

Salvador Puig Antich, militante anarquista, fue junto a otro antisistema al que se hizo pasar por delincuente habitual, el alemán Georg Michael Welzel, conocido como Heinz Chez, uno de los dos últimos presos ajusticiados mediante garrote vil, ahora hace 50 años. 

De no haberse cruzado en su vida el dictador y la emboscada que culminó con su detención, acusado sin pruebas fehacientes de la muerte de un inspector de policía, otra víctima de la época, Salvador tendría hoy día 76 años. Chez 80. 

Joan Isaac (Esplugues de Llobregat 1953) tuvo el acierto de dedicar una bellísima canción a la pareja de Puig Antich, Margalida Bover (Felanitx 1953). Del asesinato de Salvador siempre se ha dicho, y lo constato, que no se hizo todo lo que se debía haber hecho para evitarlo. Con la carga de tristeza y melancolía de aquellos días, vaya por los tres esta canción (Salvador, Heinz y Margalida) en versión del momento. También por todos y todas los que en aquellos tiempos salieron y salimos a la calle, es decir, sí hicimos lo que había que hacer.




jueves, 7 de marzo de 2024

Maria Merçè Marçal

4 POEMAS DE MARIA MERÇÈ MARÇAL PARA ESTE 8 DE MARZO

Nacida el 13 de noviembre de 1952, dos días antes que yo, tiene uno la impresión de que la vida le debe al menos los 26 que la he sobrevivido. Había olvidado que figuraba en la antología de “Veintiún poetas catalanes del Siglo XX”, que José Agustín Goytisolo tradujo y publicó en 1996, dos años antes de su muerte, pero mi amiga Ana Vargas, que lleva tiempo recomendándome que dedique una entrada a Maria Merçè Marçal (Ivars d´Urgell - 1952-1998), me hizo recordar que estaba allí, casi desapercibida, tan rodeada de un montón de escritores varones. Así que este blog es algo que, sin duda, yo debía y ambas merecen. 

Comprometida con su país, la lengua, la reivindicación feminista y social, fue profesora universitaria y activista política en el campo de la izquierda independentista. Editora, traductora, madre, murió injustamente en plena madurez profesional y personal.

Como en la antología de Goytisolo solo aparecen 15 de sus poemas, casi siempre cortos, he estado leyendo y oyendo otros tantos con el fin de seleccionar algo potente y adecuado a la ocasión. Digo oyendo porque tiene bastantes musicados por diferentes cantautor@s, algo a lo que se presta una versificación sencilla y de selectiva claridad verbal que yo he intentado traducir con un poco de libertad al castellano. No sé si habré acertado.


Avui les fades i les bruixes s'estimen

Avui, sabeu? les fades i les bruixes s'estimen.
Han canviat entre elles escombres i varetes.
I amb cucurull de nit i tarot de poetes
endevinen l'enllà, on les ombres s´afinen.

És que han begut de l'aigua de la Font dels Lilàs
i han parlat amb la terra, baixet, arran d'orella.
Han ofert al no-res foc de cera d'abella
i han aviat libèl.lules per desxifrar-ne el traç.

Davallen a la plaça en revessa processó,
com la serp cargolada entorn de la pomera,
i enceten una dansa, de punta i de taló.

Jo, que aguaito de lluny la roda fetillera,
esbalaïda veig que vénen cap a mi
i em criden perquè hi entri. Ullpresa, els dic que sí.

Hoy las hadas y las brujas se aman

Hoy, sabéis? Las hadas y las brujas se aman.
Han intercambiado escobas y varitas.
Y con cucurucho nocturno y tarot de poetas
adivinan el más allá, donde se afinan las sombras.

Es que han bebido el agua de la Fuente de las Lilas
y han hablado con la tierra, bajito, junto a la oreja.
Han ofrecido a la nada fuego de cera de abeja
y usan libélulas para descifrar el trazo.

En procesión enrevesada descienden a la plaza,
como la serpiente que se ciñe al manzano
e inician una danza de punta y de talón.

Yo, que acecho de lejos la rueda hechicera,
veo pasmada que vienen hacia mí
y me piden que entre. Observada, les digo que sí.
Vuit de març

Amb totes dues mans

alçades a la lluna,
obrim una finestra
en aquest cel tancat.

Hereves de les dones
que cremaren ahir
farem una foguera
amb l’estrall i la por.
Hi acudiran les bruixes
de totes les edats.
Deixaran les escombres
per pastura del foc,
cossis i draps de cuina
el sabó i el blauet,
els pots i les cassoles
el fregall i els bolquers.

Deixarem les escombres
per pastura del foc,
els pots i les cassoles,
el blauet i el sabó
I la cendra que resti
no la canviarem
ni per l’or ni pel ferro
per ceptres ni punyals.
Sorgida de la flama
sols tindrem ja la vida
per arma i per escut
a totes dues mans.

El fum dibuixarà
l’inici de la història
com una heura de joia
entorn del nostre cos
i plourà i farà sol
i dansarem a l’aire
de les noves cançons
que la terra rebrà.
Vindicarem la nit
i la paraula DONA.
Llavors creixerà l’arbre
de l’alliberament.

Ocho de marzo

Con las dos manos

alzadas a la luna,
abrimos una ventana
en este cielo cerrado.

Herederas de las mujeres
que quemaron ayer
haremos una hoguera
con el estrago y el miedo.
Acudirán las brujas
de todas las edades.
Dejarán las escobas
ser pasto de las llamas,
barreños y paños de cocina
el jabón y el batín,
los potes y las cazuelas
el estropajo y los pañales.

Dejaremos las escobas
ser pasto de las llamas,
los potes y las cazuelas,
el batín y el jabón
y la ceniza restante
no la cambiaremos
ni por oro ni hierro
por cetros ni puñales.
Surgida de la llama
sólo tendremos ya la vida
por arma y por escudo
en ambas manos.

El humo dibujará
el inicio de la historia
como una hiedra de júbilo
entorno a nuestro cuerpo
y lloverá y hará sol
y danzaremos al son
de las nuevas canciones
que acogerá la tierra.
Vindicaremos la noche
y la palabra MUJER.
Crecerá entonces el árbol 
de la liberación.
T’he d’esberlar l’escut d’un cop de cor brunzent.

La fona de l’amor em fa amor a les venes.
D’estimar-te se’m trenca la veu i la geniva.
Se m’aviven les dents i el foc de les pestanyes.

Hi ha mil petites boques al teu cos que se’m xuclen.
Hi ha el cargol mariner de l’orella, i el bec
del sexe, que estarrufa les plomes i que em repta.
La balma de la llengua, els congosts entre llunes...

Hi ha els teus dits, de les mans i del peus, vianants
que truquen a la porta, i els meus llavis els obren.
Amor, hi ha la cançó de l’onada que em venç
sense arma ni combat. Hi ha la sal. Hi ha la pluja.

I hi ha aquest gran escut, com un mol.lusc gegant,
que serves, obstinat, per desfer l’abraçada.

Debo romper tu escudo de un golpe de corazón sonoro.

La honda del amor se hace amor en mis venas.
De quererte se me rompen la voz y las encías.
Se me avivan los dientes y el fuego en las pestañas.

Las mil pequeñas bocas de tu cuerpo me chupan.
La caracola de mar de la oreja, y el pico
del sexo, que eriza las plumas y me repta.
La gruta de la lengua, los desfiladeros entre lunas...
Están los dedos de tus manos y pies, viandantes
que llaman a la puerta, abiertos por mis labios.
Amor, está la canción del oleaje que me vence
sin arma ni combate. Está la sal. Está la lluvia.

Y está ese gran escudo, un molusco gigante,
que sirves, obstinada, para quebrar el abrazo.

Mirna Vilasís (Sabadell – 1970) y Xabi Murcia (Sabadell – 1969), interpretan el pequeño poema “Divisa”, considerado eso, auténtica divisa del nacionalismo catalán, feminista y de izquierdas.



sábado, 23 de diciembre de 2023

Rafael Azcona

 UN ROMANCE DE RAFAEL AZCONA PARA EL AÑO NUEVO

Tengo que decir que para un ateo y apóstata como soy, la imagen de la navidad es la que más me reconcilia con la herencia cristiana en la que fui educado y todavía nos envuelve, aunque siga siéndolo en sus peores ejemplos. Me refiero, claro es, a la imagen inicial, la de una pareja pobre que se refugia en un establo para que ella, María, una mujer galilea que ha quedado encinta sin haberse desposado, de a luz a un pequeñajo destinado a convertirse en futura leyenda.

Que Rafael Azcona (Madrid 1926-2008) era “navidadista” parece evidente, y así lo demostraba en “Plácido”, considerada su obra maestra como guionista, pero desconocía su faceta poética y evidentemente los tres “romances ingenuos” que dedicó a las fiestas navideñas. Tampoco es de extrañar, porque hay facetas de su vida profesional desconocidas, como las de su debut como escritor de novelas románticas en la Editorial Cid y el seudónimo de Jack O´Relly.

Publicados en la revista literaria Codal a principios de los años cincuenta del pasado siglo y compendiados en la edición de su poesía completa, “No canto porque existo, existo porque canto” (2012), me ha sido imposible acceder a su totalidad, imagino que porque la tirada fue de solo 300 ejemplares y no hay copia digital accesible. Pero la curiosidad del caso, la atractiva personalidad de Azcona y el oportunismo me han empujado a que sea él, aunque sea solo con trazos incomplertos de uno de los tres romances, quien protagonice el blog dedicado a la efeméride del nacimiento del judeo-palestino Jesús (las traiciones de la historia y la papiroteca), y en este caso concreto a la entrada del nuevo año.


Unos, borrachos perdidos;

otros, con aire solemne;

éstos, con ávido gesto;

esos, con risas alegres…

Doce campanadas, doce.

Doce uvas. Doce meses.”

[…]

¡Año nuevo! ¡Vida nueva!

Y algunos –¡pobres!– lo creen.”


( “Nochevieja”, 1950).


El bello villancico que Shane McGowan dedicó a una pareja de irlandeses perdidos en Nueva York una nochebuena de los años ochenta ya estuvo en el blog en su versión original. Ahora vuela de nuevo en la impresionante despedida que el pueblo de Dublín dedicó a Shane tras su muerte hace solo unos días. 

https://youtu.be/2PM3uCShlk4



martes, 14 de noviembre de 2023

Tom Waits

 “KENTUCKY AVENUE”, DE TOM WAITS, 

MI CANCIÓN DEL VERANO 2023

No sé muy bien quién y cómo se decide la elección de “canción del verano”, una tipología que ha ido encumbrando año tras año a especialistas en el fenómeno, desde Georgie Dann hasta Los del Río, pasando por Shakira o Los Diablos.

Como dedico esa estación a repasar vinilos que tiene como mínimo 30 años de edad, las elegidas son siempre viejunas, muy alejadas de los tiempos y modas que corren. Este año me he obsesionado con una canción de Tom Waits (California - 1949), ese cantante y actor de voz ronca y salvaje, pero también, según el director Jim Jarmusch ,“príncipe de la melancolía”, algo que demuestra pariendo una cosa como “Kentucky avenue”, agria oda a la camaradería de un amigo discapacitado.

Perteneciente a su sexto disco, “Blue Valentine”, publicado en 1978, no es una de sus canciones más apreciadas por la crítica, pero tanto su música, que va creciendo a medida que avanza, su texto y el vozarrón apasionado de Waits me parecen de lo más redondo. Como veréis, el poema es muy expresionista y de vocabulario muy complejo, con argot y referencia personales (los personajes son reales), lo que ha hecho difícil su traducción. Aunque, además de la ayuda traductora de mi amiga Victoria Párraga, ex “profa” en Berkeley, he intentado apaciguar el texto, explicaré que está dedicado a su amigo Kipper, un chico que padecía poliomelitis e iba en silla de ruedas. Waits desea y fabula compartir con él todas las gamberradas y fechorías propias del lugar, la Kentucky Avenue de su ciudad natal. Disfrutadla.



Eddie Grace Buick recibió 4 agujeros de bala en el costado
mientras Charlie Delisle permanecía sentado
en lo alto de un árbol de aguacate.
Si pisas el césped, la señora Stormll te apuñalará con un cuchillo.
Pero tú ven conmigo. Tengo medio paquete de Lucky Strikes.
Llenemos nuestros bolsillos de nueces de macadamia
y vayamos a casa de Bobby Goodmansons
a saltar del techo.

Hilda juega al strip poker
con las “madams” al otro lado de la calle.
Joey Navinski dice que le metió la lengua en la boca.
Dicky Faulkner consiguió una navaja
y unas mangueras para fumigar.
Ese eucalipto es jorobado.
Hay un viento del sur,
así que déjame atarte con hilo de cometa
y te mostraré las costras en mi rodilla.
Cuidado con los cristales rotos.

Ponte los zapatos y los calcetines
y ven conmigo.
Sigamos esa pista de fuego
porque creo que tu casa se está quemando.
Bajemos a la jungla de los vagabundos
y matemos una serpiente cascabel con una pala.
Vamos a romper todas las ventanas de la casa del viejo Anderson
y a robar un montón de moras
para restregárnoslas por la cara.
Cogeré un dólar del bolso de mamá
y compraré un anillo con una calavera y tibias cruzadas.
Puedes colgártelo alrededor del cuello
con un pedazo de cadena vieja.

Entonces escupiremos a Ronnie Arnold
y le mandaremos a tomar por el saco.
Vamos a rajar los neumáticos del autobús escolar
pero no digas una palabra.
Cogeré un clavo oxidado y marcaré tus iniciales en mi brazo.
También te mostraré cómo subir sigilosamente al tejado de la
farmacia.

Coge las esponjas de tu silla de ruedas
y alas de urraca
y átalas a tus hombros y a tus pies.
Le robaré una sierra a papá
y cortaré las ataduras de tus piernas
para enterrarlas esta noche en el maizal.

Pon un abrelatas en tu bolsillo.
Saltaremos al pasillo de un tren de carga
y nos colaremos en otoño hasta llegar
a Nueva Orleans.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Gabriel Aresti

 “PARTIERA” (LA PARTIDA), UN POEMA DE GABRIEL ARESTI 

PARA EL DÍA DE LOS DIFUNTOS

Siguiendo la lóbrega costumbre de dedicar un poema al día de los difuntos, oso con uno de los más reconocidos escritores vascos, Gabriel Aresti (Bilbao – 1933-1975), y más en concreto con un apartado del poema “Partiera” (“La partida”), incluido en una de sus obras más admiradas desde el punto de vista formal, “Maldan behera” (“Pendiente abajo”).

Escritor polifacético pese a fallecer con poco más de cuarenta años de edad, se dice que aprendió el euskera de forma autodidacta, siendo uno de los defensores iniciales de un idioma común unificado y popular, lo que él, con cierta ironía mestiza definía como “euskara klarua”.

“Maldan behera”, libro premiado por la Academia de la Lengua Vasca en 1959 pero no bien recogido por la crítica, pertenece a una primera etapa en la que, con un lenguaje descriptivo en el que combina símbolos nihilistas y cristianos, muestra la historia de amor/itinerario vital de Miren y Joane (María y Juan Bautista??). Más allá de su contenido, el gran lingüista vasco Koldo Mitxelena consideraba que Aresti se habría adelantado en “Maldan behera” a lo que más adelante se definiría como euskara batua (unificado), lo que da a la obra un gran valor iniciático.

Recojo únicamente la primera estrofa de “Partiera”, al tratarse de un largo poema de 150 versos, que, gusten o no gusten, me parecen más que apropiados para este encuentro anual con la "parca".


Atabute honetan ehortzirik nago

Nire gainean lauza pisu bat baitago,

ezomendut bururik kanpora jasoko;

izarretako keinu batere ikusiko,

aierik hartuko

musu bat emango,

lorerik moztuko,

haragirik jango.

Eznaiz egon hobeki inun, hemen baino.

Eznaiz inola egundo,

balaunbiko jarriko.

Pozkarioa ezin liteke

jaditzi jada gorago.

Amorioak egun honetan

eztu niretzat balio.

Estoy enterrado en este sarcófago.

Dicen que no sacaré fuera la cabeza

ni veré los guiños de las estrellas

pues sobre mí hay una pesada losa.

Ni respiraré

ni besaré

ni cortaré flores

ni comeré carne.

No he estado mejor que aquí en parte alguna.

No me pondré

nunca de rodillas

pues no puede alcanzarse

gozo más alto.

Nada vale el amor

hoy para mí.

Ambos textos, euskera y castellano, están recogidos literalmente de la edición de sus Obras Completas en Editorial Kriselu (1976.)


Siguiendo con Gabriel Aresti, ampliamente musicado, he elegido dos versiones que no conocía. La primera, una curiosa interpretación de "Nire poesia" por Rogelio Botanz (Legazpi -1956), cantante vasco afincado en Islas Canarias, acompañado en su parte final del mexicano Alejandro Filio (Ciudad de México -1960).

En la segunda, Rafa Rueda (Munguía - 1972) musica el bellísimo poema "Bilbaoko kaleak", con el que Gabriel Aresti esperaba que la llegada de la libertad cambiara los nombres odiosos que Bilbao había dedicado a generales, próceres y cardenales por otros como paz, amistad o autonomía. La canción está acompañada de un buen paseo por el Bilbao del siglo XXI.



https://youtu.be/FympVztAqe8