miércoles, 15 de julio de 2026

La profesora de arpa

LA PROFESORA DE ARPA

"He llegado a experimentar algo que nunca había sentido en mi vida musical: el odio hacia mi instrumento" ( un alumno de C.I, profesora de arpa en el centro público Musikene de Donostia)


Conozco a dos personas, ambas mujeres, que no volvieron a tocar el piano desde que acabaron esa carrera musical. Tal era la aversión que habían ido adquiriendo hacia el instrumento en años de estudio, prácticas, ensayo, audiciones...

Supongo que ese rechazo provenía del modelo de estudios musicales de la época, férreo, repetitivo, enemigo de lo lúdico, además de segregador en materia de género, ya que distinguía al asignar el instrumento entre hombres y mujeres, y no digamos de clase social, porque ¿quién podía tener un piano con el que practicar en su casa?

Me he interesado por este asunto al leer que un grupo de estudiantes ha denunciado a una profesora de arpa del Musikene de Donostia. El artículo reproduce testimonios y hace un relato estremecedor de sus prácticas docentes, que incluyen insultos, vejaciones, persecución, incluso daños físicos.

No tengo apenas experiencia personal sobre el tema. La más cercana, un año de guitarra con una profesora particular, refrenda una metodología muy tradicional que hizo que en todo ese año apenas aprendiera a coger la guitarra y colocar los dedos, decía la profa que para no adquirir vicios, cuando yo solo quería que me enseñara a tocar una docena de canciones, útiles para rasguearlas con los y las amigas.

El caso sí me ha recordado a la experiencia que sufrió mi hija pequeña en otro ámbito, el del ballet. Además de llevar el ritmo y la elasticidad en la sangre, la morfología física de mi hija era y es ideal para la danza, así que a los once años de edad la apuntamos en una escuela de barrio con cierto prestigio. Por lo que ocurrió posteriormente creo que las expectativas que generó en la directora fueron incluso superiores a las nuestras, aunque sí llegamos a pensar que pudiera llegar a dedicarse más adelante a algo relacionado con el baile.

El caso es que la primera directriz, ya a los pocos meses, fue que tenía que dejar el baloncesto porque podía lesionarse y era incompatible con el ballet, algo a lo que accedimos con dudas, ya que el basket también se le daba bien y reforzaba sus vínculos escolares.

Mi hija asumió ese sacrificio y la recuerdo contenta, imagino que porque pronto destacó gracias a sus cualidades físicas. Cuando su primera profesora la invitó a examinarse de nivel intermedio creo que el segundo año, a los tres nos pareció bien, aunque eso ya suponía un nuevo sacrificio: dedicar también la mañana del sábado a la preparación del examen. El caso es que a final de curso la acompañé a Barcelona, donde las examinaba una profesional de la Royal Academy of Dance y por causas diversas, entre otras una inoportuna conjuntivitis, suspendió.

Ahí entró en liza su segunda profesora, la directora de la escuela, que tomó las riendas de la preparación del segundo intento. En ese momento mi hija ya iba al instituto y los horarios la obligaban a ir de uno a otro lado del barrio y salir de la escuela de ballet cerca de las 10 de la noche. Pero eso no era lo peor. Además de las clases normales, durante dos o tres meses mi hija dedicaba todo el sábado, a veces hasta diez horas, comida incluida, al ballet.

Lo que no se ve. Pies de una 
bailarina profesional.
En cierta ocasión oímos a una conocida bailarina profesional reírse de los entrenamientos de los jugadores de fútbol, que le parecían demasiado suaves. Teniendo en cuenta lo que mi hija dedicó aquel año a sacarse el título intermedio, prácticamente el primer escalón para la profesionalización, no me parece para nada una osadía.

En fin, el esfuerzo tuvo resultado. Esta vez fue a Barcelona acompañada de su primera profesora y vino con el titulo en el bolsillo. El siguiente paso suponía un salto cualitativo y ello se juntó con sus estudios. Yo había dejado hasta ahora  un dato importante para entender mejor lo que ocurrió posteriormente, y es que mi hija, adoptada con seis años de edad, se escolarizó por primera vez con esa edad, además en un país que no era el suyo y en una lengua nueva, el euskera. Cuando algunas veces me decían que mi hija había repetido, algo que sucedió en la primaria, solía encolerizarme, porque lo que había hecho realmente era lo contrario, había cursado dos o tres cursos en uno.

El caso es que, mediada la ESO, empezó a renquear en los estudios. Tampoco acompañaron algunas de las medidas adoptadas por los docentes, en algún momento con cierta pátina de racismo, de modo que el ballet suponía un sobre esfuerzo añadido. Tras hablar con ella, y no sin dudas, decidimos que dejara el ballet hasta que acabara la ESO, una meta volante en su formación que nos parecía imprescindible.

Y bien,  tras esta disertación, que aprovecho para homenajear a mi hija, ya entonces y hoy día una mujer brava, luchadora y con la cabeza bien amueblada, enlazo con el inicio del blog, porque cuando le dijimos a la directora que no iba a seguir,  me dijo que mi hija le había defraudado y traicionado, dos verbos que mostraban una cierta y preocupante desconexión con la realidad. Le tuve que recordar que mi hija tenía 14 años y que no la podía culpabilizar porque las decisiones, como menor de edad, las tomábamos sus padres. Algo que parece evidente, pero creo que ella, en su papel de descubridora de bailarinas estrella, no llegó a comprender.

La experiencia me sirve para volver a la profesora de arpa, una "formadora" capaz de tirar las partituras a la cara de una alumna por algún error en la interpretación, y preguntarme qué hostias pasa en el ámbito de la docencia en determinadas disciplinas artístico -musicales (no sé si en este contexto es la palabra más adecuada). ¿Es tal la competencia, la lucha por la excelencia, la necesidad de triunfos, que el método más recurrente es la sobre exigencia, el sacrificio, aquí sí, la disciplina "prusiana", cuando no el abuso, la tortura física o psicológica? ¿Es un fracaso ser feliz perreando en una discoteca o tocando en un grupo de folk de barrio y un éxito sufrir ansiedad, pánico, presión pero bailar en el Royal Ballet de Londres o tocar el arpa en la Filarmónica de Berlín?

No es una debate nuevo. Hay abundante literatura o cine sobre esta paradoja cultural: la felicidad de la creación aplastada por la necesidad del reconocimiento social. Últimamente hemos visto una serie que trata el tema en términos de humor negro, "La Orquesta", pero nadie mejor reflejando el fenómeno, aunque sea con indulgencia, que Chacelle en la terrible pero excelente "Whiplash". Así que aquí su apoteósico final.

https://youtu.be/ICc3LZHCEM0

viernes, 3 de julio de 2026

Microrrelatos 2

MICRORRELATOS 2

Foto de Helena Côrrea de Barros


👉 Nuestra terraza ya no será declarada reserva de la biosfera, porque ahora vive asediada por las gaviotas. 

Es evidente que éstas, las cigüeñas y los patinetes tienen mala prensa.

👈 Según el bulo el logopeda era tartaja.

👉 Los tertulianos desguazaron el sumario con saña. De sus tripas surgió un hedor nauseabundo, un ministro, dos asesores fiscales, una prostituta eslovena, una pareja de hámster y el juez.

👈 Había hecho doce veces el camino de Santiago pero su vida seguía siendo un infierno.

👉 Cogió la palabra del día, buril, y desbastó la cabeza del jefe de personal.

👈 Le dijo que había tenido una aventura, y ella, ingenua, pensó en descensos, escaladas, averías, tormentas, altercados...

👉 El surfista no estaba preparado para la ola de calor.

👈 El jefe de redacción estaba hecho un basilisco. ¿Cómo has podido definir a la poetisa como muy versátil? preguntó al joven becario.

👉 A los cocainómanos les encanta estar en primera línea de playa.

👈 Según la AEMET entre Mosqueruela de Valdelinares y La Iglesuela del Cid es relativamente fácil llevar una vida tormentosa.

👉 Mientras se preparaba para ir al juzgado se miró varias veces en el espejo para atusarse el pelo, apretar el nudo de la corbata y chequear el estado de su sonrisa. 

En estos casos la palabra presunción no es la más adecuada para acompañar a la inocencia.

NOTA.- Este blog es el número 400 de “La vedella colorá” y sigue a un mes en el que ha batido el récord de visitas, 18.524, algo que tendrá que ver con el hecho de que algunas de sus entradas, principalmente dedicadas a gente del mundo artístico-literario, estén ya en cabeza en la búsqueda de Google. 

Eskerrik asko a l@s habituales.


Desde hace unos años Micah P. Hinson, (Menphis 1981) vive en Carabanchel, un barrio popular ahora conocido como el soho madrileño, donde intenta, como en su último disco, huir de los demonios que le llevaron a tocar fondo varias veces. Esta "Oh sleepyhead" es una muestra de su nueva etapa.

https://youtu.be/GFGh6hkhqSo?list=RDGFGh6hkhqSo


martes, 23 de junio de 2026

Microrrelatos

MICRORRELATOS VERANIEGOS

El verano pasado me propuse y conseguí escribir un relato deportivo cada diez o quince días, así como un cartel/foto que lo acompañara. Algunos pasaron bastante desapercibidos y otros, como "El penalti " o "El muro", tuvieron buena acogida y aún reciben bastantes visitas. Este verano me he propuesto escribir al menos un microrrelato, frase o greguería diaria, que también intentaré acompañar de alguna foto de autor@s más o menos conocid@s.

He aquí la primera cosecha de junio.


Foto de Jeanne Taris 


☝Mientras hacían tiempo en el ayuntamiento se asomaron al pasadizo. 
- Parece el puente de Rialto - dijo uno de ellos. 
A los tres días el alcalde renunció a volver a presentarse. 

☝ Si te ha de entrar agua en las gafas, mejor que sea en los dos o tres primeros largos. Es molesto. En aguas abiertas, complicado. Hay que parar e intentar ajustarlas adecuadamente al cráneo. Fue esta mañana. 

☝El riego automático es deporte de riesgo. Silicona y paciencia. Así que me apaciguo con el himno de Riego, edificando aliteraciones.

☝ En un alarde de inoportunidad, y tras agradecer al cura la cesión de la iglesia, el profesor de música interpretó "Hil da jainkoa"*

☝Las galaxias están elaboradas con las almas de los embriones.

☝Viró a la izquierda y se tropezó con Marta Harnecker.

☝ La dentadura es, sin duda, un elemento identitario. Sin dientes soy mi padre. Con dientes soy el hijo de mi padre. 

☝En la exposición fotográfica de Nixon el único que no envejece es el fotógrafo, o sea, él.

☝La jubilación parcial es para mutilados, la flexible para contorsionistas y la activa para los TDAH y enfermos de Parkinson.

☝Los periodistas se empeñan en citar a sus víctimas en los bares sin tener en cuenta si son abstemias, ni mucho menos si son las que van a pagar el marianito o la copa de cava. 

☝Nunca habíamos pensado que la abyección pudiera llegar al Everest.

☝El mismo día se afilió al partido y entró en su sector crítico. No tenía remedio...

*Dios ha muerto


Repasando mi fonoteca de canciones preferidas he sabido que Bill Fay (Londres 1943-2025) falleció el año pasado. Comparado con J.D.Salinger por su carácter huidizo y pelín místico, tardó más de 30 años en publicar su segundo disco y en 2013 una de mis 100 canciones preferidas, que habla del más allá en el que, según aspiraba, ya estará instalado: "Never ending happening"

Como dice Marc Giró: ¡¡¡empezamos!!!

¡¡¡Feliç estiu!!! 






miércoles, 10 de junio de 2026

Bares

EL NOMBRE DE LOS BARES

El bar Alaska - Barcelona
Los hubo antes pero ninguno como los que ocuparon mis horas adolescentes el verano del 68. Creo que ya no subsisten como tales en una zona de Barcelona asediada por el turismo de aluvión, y desde luego que ha tiempo que perdieron el hipocorístico de sus hijos: Candi de Candelaria e Isma de Ismael.

El nombre de los bares, como el de cualquier comercio.pequeño, de esos que desaparecen una semana sí y otra también, explica habitualmente la identidad de sus dueños. El padre de Candi e Isma, además de un avispado emprendedor que pronto cambió mostrador por gramolas y tragaperras, está claro que adoraba a sus hij@s.

Otra de las tendencias está ligada a la procedencia o al gentilicio. Imagino que algo tendrían que ver con sus dueños el Balear, el Alaska, escenario de una novela de Marsé, o el Pirineos. Como se puede ver algunos habían heredado una obligada fonética castellana.

Esa tendencia formaba parte de lo común. No había que romperse mucho la cabeza para poner el nombre propio o el apellido familiar. Así que alrededor de mi casa estaban los históricos Canadell, hace mucho desaparecido, Oller o Casajuana. En esos locales, que en algún caso ofrecían algo similar a un menú del día, trabajaba toda la familia, incluido "el petit, que quan venia de l'escola rentava plats"*, y así se mantuvieron durante más de una generación.

El Ikuste Ederra, uno de los más
veteranos
En mi barrio bilbaíno de adopción ese fenómeno tenía una peculiaridad un tanto extraña, porque cierto que cerca estaban el Coruña o el O Nabo de Lugo, en una zona en la que hace años era más habitual oír gallego que euskera, pero también el Bruselas, el Copenhague y el Hannover, en un indicio, quizás, de emigración lejana de ida y vuelta o simple cosmopolitismo.

No quiere decir todo ello que los padrinos rehuyan el euskera a la hora de bautizar sus locales. Al revés. Hablamos de una comunidad en general muy orgullosa de sus sellos identitarios, desde luego que futbolísticos, el All Iron, pero también lingüísticos, aunque el camarero apenas sepa una centena de vocablos en su lengua vernácula. Así que por aquí tenemos el Baserri, el Bistegi, el Bikarregi, el Baztertxu, un Gure Etxe, nombre repetido y socorrido a lo largo del País Vasco, el Txistu o el Ikuste Ederra. 

Las últimas oleadas han ido incorporando kebabs, alguna que otra franquicia y hasta un McDonald's, que en su apertura sufrió el rechazo de parte de un barrio que se enorgullece de detestar la deshumanización y el genocidio. En la esquina de casa, Carlos dejó su nombre y su salud a una familia latina. Ahora, mientras él renquea tras un terrible ictus que le ha dejado maltrecho, El Gustito sirve empanadillas y sol en la terraza exterior.

La Nueva Bodega

Los bares son páginas en blanco en las que los parroquianos escriben emociones. La Nueva Bodega, que el dueño heredó de su padre, otro gallego emigrado, es el único local que sobrevive en una calle, la nuestra, que llegó a triplicar. En una de sus paredes conserva la imagen pintada de su primera hija, que murió niña. También se perdió la única obra de Capellán que quedaba en el barrio, y ahora imagino que su fantasma pulula por la campa de Basarrate las noches de luna llena (https://charlievedella.blogspot.com/2021/05/abel-capellan.html).

Así que, antes de que dentro de unos años algún jovenzuelo se pregunte qué fue de la pareja que solía sentarse a mediodía en una de esas dos mesas, hemos decidido adelantarnos y brindar por él.

*"el pequeño, que cuando venía de la escuela lavaba platos"



José Adolfo Jiménez la compuso y múltiples cantantes y grupos la han interpretado, pero a mi gusto nadie como Chavela Vargas: “El último trago” 

https://youtu.be/PtenL7GCa04?list=RDPtenL7GCa04


miércoles, 27 de mayo de 2026

Zapatero

ZAPATERO 

Y LOS DEFENSORES DE LA RIQUEZA

“…los defensores de la riqueza constituyen un sector en alza en el mundo. Son los guardianes de las puertas, los abogados y contables expertos en trusts y patrimonios, en legislación fiscal, en constitución de sociedades y en transacciones comerciales. Son planificadores y gestores de riqueza…” (de “Los acumuladores de riqueza” – Chuck Collins)

El comisionista ilegal
La consternación no debe impedir ver el bosque, y aunque el auto que ha dejado marcado a Zapatero como imputado en una causa penal por causas diversas esté basada en indicios no definitivos, por lo menos de momento, es una buena pieza literaria sobre el funcionamiento de las empresas capitalistas.

El sistema funciona así. Impregna todos los estratos empresariales, porque la competitividad no les da tregua. Hay que buscar atajos impositivos porque los demás lo hacen; hay que explotar al máximo los resquicios de la legislación laboral para que los trabajadores produzcan más y reclamen menos; hay que dejarse querer, cuando no empalagar a las administraciones para que estas no te achuchen, y si el nivel es alto y la necesidad apremia, prevariquen; hay que buscar paraísos “legales” para esconder lo que se gana, y si todo se hace dentro de la legalidad mejor, pero si no…

Si en una vida profesional no poderosa, corta en la empresa privada y larga como funcionario de status medio, he visto trampas fiscales, cobro de comisiones, intentos de apaño en ofertas de empleo, de compra de voluntad sindical y de invitación a prevaricar, imagino la presión, el halago, la tentación que acecha a directores generales, secretarios de estado, ministros, presidentes…

La desolación me alcanzó el día que supe que muchos administradores de comunidades de viviendas, fueran profesionales o amateurs, es decir simples vecinos, también cobraban comisiones, algo de lo que hablé en un viejo blog y retrata la perversión a la que puede arrastrar un sistema basado en el “tonto el último” (https://charlievedella.blogspot.com/2018/07/maldito-tres.html).

Suelo recordar a menudo una entrevista a Jaume Matas, el que fuera presidente de la Comunidad de les Illes Balears entre 2003 y 2007 como un ejemplo de la tentación del poder a caer en la corrupción. Además de justificar algunos de los delitos que llevaron a la cárcel a Urdangarin y a él mismo por temas parecidos en un “es que era el yerno del rey”, Matas describía que su entorno como presidente era un mundo de gente que competía por metros de eslora y posesión de Lamborghinis mientras él, nada menos que presidente del territorio, cobraba durante todo el año menos que una juerguita de esa élite en Porto Santo Estefano, Ibiza o las Islas Barbados. El resto es conocido, se apuntó a la prevaricación y el tráfico de influencias para no ser menos y acabó condenado a seis años de cárcel.

Los comisionistas legales

No sé si delictivamente, pero viendo los ingresos que él mismo reconoce parece que Zapatero tampoco hizo ascos a una vida “confortable” cuando dejó la presidencia. Y ya puestos, ¿por qué no colocar a sus hijas en una posición social acomodada? Para ello se convirtió en lo que Chuck Collins llama “defensor de la riqueza”, creando una consultoría dedicada al asesoramiento “de y para eso, la riqueza”. Según afirma, y yo quiero creerle, “dentro de la más escrupulosa legalidad”. Porque Zapatero no es ni ha sido el yerno del rey, pero pienso que cualquier empresa que pueda presumir de tenerle como asesor parte con varios metros de ventaja y, en principio, no necesita atajos para llegar a la meta sobrado. El resto de su trabajo, salvo si se comprueba que sí era un comisionista, se corresponde con la profesión: búsqueda de lo que llaman “eficiencia fiscal”, ustedes ya me entienden, asesoramiento en la creación de empresas pantalla y offshore, etcétera, etcétera, etcétera… 

Ahora se habla de leyes para el control de los lobbys, de limitación profesional de los ex presidentes, medidas que, cobrada la presa por la derecha, y la izquierda entre aturdida y noqueada, no creo, desgraciadamente, que tengan mucho recorrido. Y en cualquier caso, es que la cosa no tiene solución, porque “estamos hablando del sistema, amigo”.


Espoleados por su hija Nora, Williy Bragg y la banda Wilco quitaron el polvo a un montón de letras olvidadas de Woody Guthrie (Oklahoma 1912-1967) y les dieron el lustre que merecían en tres discos formidables. He elegido “The unwelcome guest” (El invitado indeseado), porque su letra parece hecha a medida para acabar con un cierto tono de rebelión.

https://youtu.be/5yIuyCcjrsk

EL INVITADO INDESEADO

A las lujosas mansiones del hombre rico cabalgo con el viento

y mi buen caballo, mi brillante Black Bess.

Al teatro de la fortuna

para tomar la plata brillante,

el oro que robaron.

Y mientras cabalgamos en la húmeda y brumosa medianoche,

resopla, mi buen poni, tú me das lo mejor de ti.

Porque tú sabes, y yo sé, mi buen caballo

que tantas veces como estamos entre los ricos,

somos invitados indeseados.

Nunca he quitado comida a las viudas y huérfanos,

ni he oprimido a ningún hombre trabajador.

Así que tómate tu tiempo,

porque pronto

iremos a casa como un rayo. Pronto cabalgaremos, mi brillante Black Bess.

Ningún poni de hombre rico y gordo podrá jamás alcanzarte,

y no hay jinete del este al oeste

que pueda seguir tu rastro

en esta oscura niebla y medianoche,

cuando los ladrones barrigones

persiguen a su invitado indeseado.

No sé, mi buen caballo,

mientras trotamos en esta oscuridad,

si robar a los ricos es para bien o para mal.

Ellos lo toman robando, mintiendo y apostando,

y yo lo tomo a mi manera, mi brillante Black Bess.

Trato bien a los caballos y soy amigable con los extraños.

Cabalgo, y tu carrera hace que mis armas hablen mejor,

mientras los rangers y sus ayudantes

son contratados por el hombre rico

para atraparme y colgarme, mi brillante Black Bess.

Sí, un día me pillarán desprevenido

y me matarán,

y entonces me habré ido, pero ese no será mi final,

porque mis armas y mi silla de montar siempre estarán ocupadas

por viajeros indeseados y otros hombres valientes.

Y tomarán el dinero y lo repartirán equitativamente,

como sugieren la Biblia y los profetas,

pero al hombre que cabalga para ayudar a los trabajadores pobres

los ricos lo matarán como a un invitado indeseado.


lunes, 18 de mayo de 2026

El miedo 3

EL MIEDO 3

"El miedo al peligro es diez mil veces peor que el peligro mismo" Daniel Defoe

Daniel Defoe, periodista 
panfletario. Vaya pelucón...
Es la tercera vez que traigo al miedo al blog y lo reconozco, soy más bien "cobardica", el adjetivo que usaba mi madre para auto calificarse, porque ser cobardica no era tan contundente como el calificativo no coloquial, cobarde, y tenía un valor de tendencia, no esencial.

La cobardía siempre ha tenido mala prensa. Si eres mujer, el género atenúa. Si eres macho, la cobardía puntúa doble.

En cuanto a la valentía, su antónimo, además de "cosa de hombres", como el coñac, siempre ha tenido un toque de riesgo. El valiente es un “echao palante”, siempre dispuesto a la temeridad, cuando no a la violencia. Los valientes practican deportes de riesgo, conducen al límite, y si tienen que dar una hostia pues eso...

La entrada del término en el ámbito de lo político es relativamente reciente. El PP es para VOX la derechita cobarde, y Podemos suele acusar a la izquierda moderada de falta de valentía.

Aunque el miedo es libre, el miedo patológico, el pánico, suele ser exagerado, a veces hasta inmotivado.

La historia del poder no reside en el miedo. Reside en el pánico. Y para inducir al personal al pánico ya no es necesario sacar a pasear a la benemérita o a la legión. Los guerrilleros de cristo rey ya no queman librerías, como en mis tiempos, para acojonar. Basta con un crucero y un virus ignoto, mentir...o, ni eso, simplemente exagerar.

En Bilbao, solo hace falta abrir El Correo y sumergirte en una miscelánea de noticias de "moritos" de navaja fácil, inquiokupas y ayudados fraudulentos para acabar creyendo en la teoría del reemplazo y la prioridad nazional. En casi todas las cadenas de tele y radio el espacio dedicado a sucesos es amplio y prioritario, de modo que pese a que no conoces a nadie al que le hayan entrado en su casa mientras iba a comprar el pan, no has visto nunca a un latino con una catana y solo sabes de una vecina a la que le hicieron el abrazo sin conseguirle robarle la medalla de la virgen de Begoña, es inevitable que te salga el cobardica que llevas dentro y conviertas tu vivienda en un lugar amurallado.

Porque está claro que el inductor del pánico es en primera instancia el negocio de la inseguridad, es decir, los seguros y empresas dedicadas al asunto. En el ámbito del poder, el tipo aguerrido dispuesto a protegerte, sea el hiper “testosterónico” de Desokupa o el líder con camisa de talla S de la ultraderecha.

Y es que, como decía Defoe, es peor el miedo que el propio peligro. Mi madre diría “el remedio que la enfermedad”.

Milo J (Morón - Argentina 2006) no tiene miedo. Con solo 19 años, ya tres discos y un pasado de barrio se atreve a cantar con el gran Silvio Rodríguez y dedicar esta pieza a la muerte de su abuela: "Luciérnagas"


https://youtu.be/ObMo7H8CZRg

martes, 5 de mayo de 2026

La madre migrante

“LA MADRE MIGRANTE”, IMAGEN E IDENTIDAD


RUTH ASAWA, JAPONESA TEMPORAL

Al acercarme a la interesante exposición retrospectiva dedicada a la obra de Ruth Asawa (Norwalk – USA 1926-2013) en el museo Guggenheim de Bilbao me he dado de bruces con una realidad a menudo olvidada, la de los inmigrantes japoneses en Estados Unidos.

La familia de Ruth, que regentaba una pequeña granja en Norwalk (California), fue perseguida durante la segunda guerra mundial por el hecho de ser de nacionalidad japonesa, es decir, por ser propia de un país en aquel momento considerado enemigo. Apresada en 1942, la familia fue “internada” inicialmente en un centro de concentración y posteriormente en otro llamado de reubicación en Arkansas. El padre sufrió peor suerte. Detenido por el FBI pasó seis años en un campo de detención de Nuevo México. 

La generalización de la culpa es siempre injusta. En el caso de naciones o etnias es un fenómeno claro de racismo. En el de los grupos religiosos o ideologías es simplemente antidemocrático. 

DOROTHEA LANGE, DOCUMENTALISTA POLÍTICA

He empezado por Asawa, pero mi intención es llegar a alguien de nombre injustamente desconocido, “La madre migrante”.

Antes, no obstante, habrá que situar a la persona que enlaza estas dos historias, la autora de una de las fotos más icónicas de las grandes crisis de los años veinte del pasado siglo: Dorothea Lange (Hoboken-USA 1895-1965).

Contratada por la “Farm Security Administration” (FSA), la entidad que el presidente Roosevelt había creado para contrarrestar el efecto de la gran depresión económica del 29 y las sequías y tormentas de polvo y arena de los años treinta, Lange está considerada como una de las mejores documentalistas de todos los tiempos.

Migrantes japoneses en USA
(foto de Lange)
Consciente del papel de la FSA como brazo propagandístico de los proyectos colectivistas del gobierno Roosevelt, Lange desarrolló una obra de carácter humanista y totalmente entregada al lema del grupo: “no se trata de informar, sino de conmover”.

El punto que enlaza a Asawa con Lange se dio años después, cuando ésta dedicó una importante colección de fotos a las 120.000 personas de origen nipón sacadas de sus hogares y encarceladas en campos de concentración del medio oeste en 1942. 

Y es que la historia demuestra que los avances sociales y democráticos son tremendamente vulnerables y tienen dientes de sierra, porque las imágenes que reflejaban aquel apartheid fueron incautadas por el gobierno hasta su publicación de un libro recopilatorio nada menos que en 2006.

RETRATO DE UNA DESCONOCIDA

Aunque la obra de los fotógrafos de la FSA consiguió sus objetivos, asentando y acelerando ayudas económicas al medio millón de agricultores afectados por la pobreza y la emigración forzosa, la manipulación y belleza de muchas de sus imágenes han sido cuestionadas. 

Sin duda lo más controvertido es el hecho de que su obra despreciara la identidad de sus protagonistas, entre ellas la de Florence Owens Thompson (Territorio Indio Cheroqui- USA 1903-1983), la desconocida madre migrante.

"La madre migrante"
(la foto original)
Según su propio testimonio Lange hizo la foto cuando ya consideraba que su trabajo en California había terminado en el invierno de 1936. Vio un pequeño campamento cerca de la carretera 101 y la carpa de lona que parecía guarecer a una familia. Se trataba de una mujer joven con sus hijos e hijas. Se acercó y “disparó” hasta cinco exposiciones con el permiso algo renuente de Florence, convencida finalmente de que el reportaje pudiera ayudarles de algún modo. 

Hay un elemento que da veracidad documental a la foto, el hecho de que dos de las hijas se escondan en el regazo de su madre. Según la fotógrafa por timidez. Según la retratada, para protegerlas de una situación intimidatoria.

Lo cierto es que aunque el modus operandi de Lange era hablar con los y las protagonistas de sus reportajes, conocer los avatares de su situación e incluir esos datos en los pies de foto, en muchos casos, como en este, no les preguntaba su nombre y éstas seguían, consecuentemente, en el anonimato.

El analista mexicano Óscar Colorado, que tiene publicado un estudio exhaustivo sobre la foto, cree que esta actitud manifiesta un uso de la imagen ajena que llega a calificar de explotación.

El caso es que 42 años más tarde Florence Owens concedió una entrevista y declaró que “hubiera querido que ella [Lange] nunca me hubiera tomado la fotografía. Nunca saqué un centavo de ella. Ni siquiera me preguntó mi nombre. Me dijo que no la publicaría y que me mandaría una copia: no cumplió sus promesas”.

FLORENCE OWENS THOMPSON, MÁS ALLÁ DE LA FOTO

Florence había nacido en 1903 en el seno de una familia cherokee de Oklahoma. Viuda con siete hijos de tres hombres distintos con poco más de treinta años de edad, fue encontrada por la fotógrafa mientras viajaba con su última pareja, siguiendo las cosechas en las que trabajaba a un centavo por kilo.

Según la versión de una de las dos hijas que aparecen en la foto, su madre se negó a que se la retratara de la única manera que podía, no mirando a la cámara, ignorándola, algo que se evidencia en “La madre migrante”.

De modo que tanto Owens como su pareja no dieron importancia a que el retrato fuera publicado a los pocos días en un periódico local de Watsonville y siguieron camino y vida sin esperar nada a cambio.

La familia Owens alrededor
de Florence
La familia Owens no obtuvo cierta estabilidad hasta que, finalizada la segunda guerra mundial, Florence se casó con un administrador hospitalario y pudo trabajar de cocinera o camarera, pero viviendo siempre en una caravana rodante, una costumbre ligada a su identidad cherokee, pueblo migrante desde el siglo XVI.

Pese a la leyenda, que dice que la familia fue recompensada, y así lo creyó la propia fotógrafa hasta su muerte, la única ayuda directa no se produjo hasta que, estando Florence enferma de cáncer sin poder hacer frente a los gastos de atención, ya en 1983, la familia hizo una colecta pública apelando a la identidad de la “madre migrante”. 

La respuesta fue inusitada: en pocos días lograron recaudar más de 30.000 dólares, pero pese al orgullo que supuso para la familia ese reconocimiento tardío, Florence Owens Thompson falleció en setiembre de ese mismo año. 

Con el cuajo que da ser el prototipo de presidente conservador e instigador del “sálvese quien pueda”, Ronald Reagan escribió que “el fallecimiento de la señora Thompson representa una gran pérdida: el símbolo de aquella América fuerte y determinada de la Gran Depresión”.

En fin, el itinerario apofénico que nos lleva desde la japonesa temporal hasta la madre migrante, pasando por la documentalista política, es una ruta de identidades llena de interpretaciones divergentes. La historia es un caleidoscopio que los vencedores manejan a su albedrío, y hasta sus imágenes, la faceta visual de su argumentario, son, casi siempre, espejismos dependientes de un golpe de muñeca.


Hablar de Geckos es hablar de un supergrupo, o mejor, de un "superautores", ya que se trata de un proyecto que reúne a dos raros famosos de la música estadounidense, M.Ward  y Howe Gelb, y al músico irlandés McKowsky, líder de The Lost Brothers. 

He elegido este bellísimo “Wedding waltz” por su toque mestizo y el objetivo de acabar con un final algo feliz. 







martes, 7 de abril de 2026

Guerras

GUERRAS INTESTINAS

“Parece ser que Voltaire dijo que no hubiera habido noche de San Bartolomé si el rey no hubiera estado estreñido… El hecho es que la noche de San Bartolomé es uno de esos sucesos vitales que ocurre de un modo inevitable por las eternas leyes de las características de la humanidad: asesinar en su sociedad la cantidad de gente que sobra y ajustar a esta masacre las pasiones que la apoyan.” 

(Guerra y paz – Lev Tolstói)

Fotograma de la versión rusa de
Guerra y paz

Es posible que Tolstoi (Tula-Rusia 1828-1910) tuviera en la cabeza al escribir esta cita de “Guerra y paz” que él mismo empezó a publicarla en fascículos a raíz de un hecho también accidental, no un estreñimiento sino la convalecencia tras la caída de un caballo, un momento parecido al que usa para burlarse de Napoleón en una de las secuencias más ácidas y grotescas de la novela. 

Sea o no así, la cita es de apabullante actualidad si únicamente cambiamos el rango del protagonista principal y el momento o lugar del retrete. El furor producido por el estreñimiento, es decir, la crueldad con la que un todopoderoso puede operar por la incomodidad intestinal y las pasiones no menos fecales de quienes son capaces de apoyar la masacre siguen intactas.

Para seguir con las citas, Swift decía algo así como que el humor y la sátira eran la revancha de los oprimidos, y bien que lo demostró a lo largo de su obra. En las sociedades opulentas, la única manera de que el café con leche matinal no se nos agrie mientras escuchamos las noticias es repasar los memes del día, la burla a la que diariamente se somete a los poderosos. Conocedores de que se trata del paliativo que acompaña a la amargura, ellos mismos nos permiten hacerlo a través de sus redes, salvo que los algoritmos determinen que la cosa se escapa a su control. Entonces simplemente te echarán de ellas porque no “respetas” las normas del sistema.

En Sudán...

Imagino que el humor, la risa, qué decir de la felicidad ya no existen en Sudán, donde ahora mismo hay miles de bebés de menos de dos años arrastrándose por caminos polvorientos en busca de algo de comida, agua o cobijo. Tampoco las supongo en Gaza, aunque a veces vea videos de niños jugando entre los escombros, ni por supuesto que en el Líbano, Ukrania o Irán. También parecen menguar en el mismo Israel, porque el ataque a la población civil no tiene exclusividad ni copyright.

Lo brutal, lo vergonzoso es que el intestino siga dominando a la masa cerebral y el corazón en una bola de magma, tierra y agua en la que, según Oxfam, el patrimonio del 1% de la población más rica puede acabar hasta seis veces con la pobreza con el chasquido de sus dedos. Porque aunque las guerras se vistan de conflicto religioso y de a ver qué dios la tiene más larga, el trasfondo siempre es el mismo: el reparto mundial, continental, nacional, regional, ciudadano, barrial de la riqueza.

Para acabar con las citas: decía Theodor Adorno que después de Auschwitz escribir poesía era un acto de barbarie. Con lo listo que era, pareciera que la historia del estreñimiento y sus apasionados seguidores hubiera empezado en los años cuarenta del siglo XX, y que los judíos fueran las víctimas únicas o principales de los genocidios. Seguramente no había leído “Guerra y paz” ni tenía ni idea de los avatares del tracto gastrointestinal...



Tras todo esto también parece impúdico acabar con música, pero como esta siempre es un consuelo, una de las referencias musicales de "Guerra y paz" es esta Sonata Opus 34 número 1 de J.L. Dussek (Càslav-Chequia 1760-1812). A Adorno, compositor además de filósofo, lo dejaremos para más adelante



https://youtu.be/jQNePiEp3dk


jueves, 2 de abril de 2026

Ivan Leonidov

IVAN LEONIDOV, EL “ARQUITECTO DE CAJÓN” 
QUE SOLO CONSTRUYÓ UNA ESCALERA. 

 “No soy nadie. He escrito mucho pero no queda nada.” 
(Pepín Bello, “escritor ágrafo” de la Generación del 27) 

Mural con su rostro en
una calle de Moscú
Se conoce como “genios de cajón” a personas de alta capacidad malogradas por motivos diversos. Creadores en distintas disciplinas, muchos o la totalidad de sus proyectos acabaron abandonados en el cajón de la historia, sea por inseguridad, perfeccionismo obsesivo, limitaciones del sistema o el coste, atrevimiento y magnitud de sus propuestas. 

Ayudado por la IA he sabido que el pintor Gerhard Richter quemó su obra de juventud porque no se reconocía en ella, que Gogol hizo otro tanto con la segunda parte de “Almas muertas”, su obra cumbre, o que muchas mujeres, como Zora Neale, antropóloga, la compositora Fanny Mendelssohn o la misma Marie Curie permanecieron silenciadas o eclipsadas por su condición de mujeres. 

En la línea de los genios de cajón, hace años leí el estupendo ensayo/recopilación “Bartleby y compañía”, que Enrique Vila-Matas dedicó a la "literatura del NO", el parnaso de los escritores que escribieron o publicaron poco o nada, entre ellos Pepín Bello, cuya cita corona el blog. 

El caso de Ivan Leonidov (Vlassika-Rusia 1902-1958) contiene ingredientes varios. Lo primordial es una materia prima incontestable: la genialidad. Unido a un entorno en principio favorable a la vanguardia, la revolución socialista, Leonidov cree que cualquier idea, por muy atrevida que sea, tiene cabida en el nuevo mundo. Craso error. Las ideas nuevas son tremendamente vulnerables, porque en todo proceso revolucionario se sabe lo que no se quiere, pero el conflicto empieza al abordar lo que debe sustituirlo. 

Escarbando en lo que sabemos de su vida pública descubrimos otra de sus características, a saber, que Leonidov era un optimista “enfermizo”. En sus 56 años de vida no dejó ya de idear, sino de presentar sus proyectos a cuanto concurso se convocara: Instituto Lenin, monumento a Cristóbal Colón en Santo Domingo, Centrosoyuz, Magnitogorsk, Palacio de la cultura del barrio Proletarski en Moscú, Club del kombinat del diario Pravda, casa del Comisariado del pueblo para la industria pesada, Kliutchiki en Nijni Taguil, campamento Bolshoi Artek , sanatorio del NKTP en Kislovodsk, kombinat del diario Izvestia en Moscú, Monumento a los héroes de Perekop, proyecto de Circo en Stalingrado, Monumento a la Victoria y del primer Satélite artificial de la Tierra, este ya dos años antes de su muerte. 

Con semejante historial, un equivalente al de los concursantes contemporáneos que igual compiten en Saber y Ganar que en Pasapalabra, no parece exagerado calificar a Leonidov de optimista enfermizo, porque de todos estos proyectos, seguramente mal pagados, solo consiguió ver construida la impresionante escalera de acceso al sanatorio de Kislovodsk, que en las fotos que acompaño parece la transcripción arquitectónica de un dibujo de otro genio, M.C.Escher. El resto fue al cajón que da título al blog.

Es cierto que el ostracismo a que fue relegado a lo largo de su vida profesional se debió en parte a su heterodoxia constructivista frente a la solemnidad impostada del urbanismo soviético, pero también al hecho de que sus diseños fueran visionarios, ya que ni siquiera existían recursos técnicos que permitieran llevarlos a cabo. 

Más allá de ese cierto idealismo estético, tan poco pragmático, Leonidov es todavía un modelo reconocido profesionalmente de interconexión entre arquitectura, naturaleza, cultura y sociedad, algo que también intentó desarrollar en sus últimos años de vida, empeñado en algo tan sumamente alejado de la realidad como el proyecto de Ciudad del Sol, un hábitat diseñado para que sus vecinos alcanzaran nada menos que la FELICIDAD.

Es de recibo culminar esta entrada con una de las antes nombradas "genias de cajón", Fanny Mendelssohn (Berlín 1805-1847), la hermana escondida de Félix. El padre de ambos había sentenciado que el hermano podía hacer de la música su profesión, pero en el caso de Fanny que esta era solo un "adorno". Semejante veredicto asignó injustamente varias obras de Fanny a su hermano Félix, entre ellas esta "Sonata de Pascua".

miércoles, 11 de marzo de 2026

Bingo

BINGO POLICIAL EN SANTUTXU

Tratándose de un hecho aparentemente tan trivial, la prohibición de jugar al bingo en un centro de mayores de mi barrio es una espléndida metáfora del mundo que acontece.

Foto de El Correo
Pues bien, hace unos días tres ertzainas de uniforme se personaron en el local en pleno bingo y comunicaron a los usuarios y usuarias que estaba prohibido echar la partida con dinero (20 céntimos el cartón en este caso), y que si lo hacían podían enfrentarse a multas de hasta ¡¡60.000 euros!!.

Por lo que he sabido y se ha publicado la denuncia fue hecha, ¡¡línea!!, por una sala de apuestas privada y cercana, con más de treinta años de existencia. También me comentan que el bingo “clandestino”, el de los jubiletas, cumple los requisitos de buenas prácticas: no supera las cuantías de dinero establecido (50 céntimos el cartón), no tiene ánimo de lucro (se reparte o usa para fines colectivos) y según me dicen el permiso fue solicitado años ha, sin que el gobierno vasco contestara ni sí ni no sino todo lo contrario. 

Con indicios de su existencia desde el siglo XVI, se dice que su nombre y popularización se debe al juguetero Edwin Lowe, que lo vio practicar con frijoles (frijol-bean en inglés) a un grupo de lugareños en 1929. 

Lo cierto es que, quizás por su simplicidad y carácter colectivo, el bingo es la lotería de los pobres, una socialización barata del riesgo del azar, no me gusta mucho llamarle juego, aunque en este caso, el de los frijoles o los céntimos tenga más de eso que de otra cosa.

El bingo siempre se ha jugado en las casas. Era una forma de pasar el rato a cambio de unas habichuelas o garbanzos las tardes de domingo. Si se practicaba con dinero era normalmente con cantidades domésticas, irrisorias. 

Su salto social se produce con la legalización del juego de apuestas, desde luego, pero en el caso del bingo su arraigo popular tiene características especiales. Se desarrolla exponencialmente entre las clases populares, más entre las personas mayores y principalmente entre las mujeres. Se puede hablar sin temor a errar de que se trata de una actividad lúdica muy feminizada. 

Me explico. El hombre siempre ha jugado. Aún en épocas de prohibición el macho ocupaba las mesas de las tabernas y combinaba la copa de licor y el tabaco con duras partidas de cartas, dados o dominó, donde se blasfemaba, se apostaba dinero y a veces hasta el futuro. El bingo casero solo salta de la casa a la calle con los primeros atisbos de democratización colectiva, con la aparición de los centros de mayores y de los programas de turismo social, e irrumpe, como anticipaba, como una forma de juego feminizado, más plural y menos oneroso y competitivo que el propiamente masculino. Según defienden los colectivos y asociaciones de mayores el bingo comporta también entrenamiento cognitivo, memoria, atención, reflejos, uso de la tabla numérica…

Ni soy jugador de bingo ni socio del centro de mayores, que sí lo soy, me refiero a mayor, pero me siento solidario de mis coetáneos represaliados, porque la noticia contiene rasgos de guión de Rafael Azcona y película de Martínez Soria: el malvado, un negocio privado de apuestas; la policía de toda la vida entre pobres abueletes; la prohibición de una actividad inofensiva con amenaza de multa; alarma y rebelión popular…

Vuelve la caspa.

Como enfermedad y muerte son un cartón de bingo que estamos destinados a rellenar y quería volver a traer a Kevin Morby al blog, he elegido este enigmático videoclip, con una canción que suena, como parte de su obra, a una combinación curiosa entre Lou Reed y Leonard Cohen, en este caso con toques fronterizos de viento: “I have been to the mountain”

https://youtu.be/5hpZqvrYFXI


martes, 3 de marzo de 2026

Casa Gilardi

GILARDI, LA ¿CASA? MÁS BELLA DEL MUNDO

“Quienes no somos creyentes no sabemos cómo será el paraíso y ni siquiera si existe, pero a mí me gusta pensar que se parecerá a este lugar” (Pedro Torrijos – “La pirámide del fin del mundo”)

Quizás sea el cirio narco que se ha montado en aquellas latitudes o el hecho de haber estado oyendo últimamente a más de una cantante mejicana, pero estos días me he acordado de la casa Gilardi, un lugar que ni conozco ni conoceré físicamente, pero que descubrí y he observado a través de las redes gracias al libro de Pedro Torrijos del que extraigo la cita inicial y hablé en otra ocasión (https://charlievedella.blogspot.com/2024/09/arte-thomasson.html).

Construida en 1976 por el arquitecto Luis Barragán (Guadalajara-México 1902-1988), la primera pregunta que asalta tras la contemplación de los varios espacios de la Casa Gilardi es si puede considerarse como lo que se entiende por casa, “edificio para habitar” según la RAE, o se trata más bien de otra cosa, una obra creativa que tiene más en cuenta la combinación de formas, luces y colores que a los humanos que van a habitarla.

Llama la atención que Barragán fuese en cierto periodo de su vida un seguidor de las escuelas funcionalistas, pero el caso es que en ese momento el arquitecto ya está de vuelta. De hecho, acoge el proyecto que le encarga Francisco Gilardi (Santander-España 1905-1996) cuando empieza a notar primeros síntomas de parkinson, asumiendo el riesgo de diseñar una vivienda en una superficie estrecha (10x36 mts.), entre muros medianeros, y debiendo atender a dos caprichosas imposiciones de Gilardi: respetar la jacaranda del jardín e incorporar una piscina.

Aunque aún no ha obtenido el premio Pritzker, algo así como el nobel de arquitectura (lo hará en 1980), Barragán está en la cresta de la ola. Ese mismo año el Museo de Arte Moderno de Nueva York le dedica una exposición monográfica y obtiene el Premio Nacional de Arquitectura de su país. Eso le permite trabajar a su gusto, salvo en lo que se refiere a los caprichos del propietario, convirtiendo el edificio en el conjunto de luces, proporciones y colores del que hablaba en la introducción, una obra de arte de una belleza paradisíaca, sin duda, pero una vivienda en la que imagino a los moradores más preocupados por la buena conservación de la pintura de los muros, el estado de la piscina y la salud de la jacaranda que de su propio confort. 

Y es que vivir en un Velázquez, un Oteiza o un Ana María Matute tiene que ser como mínimo complicado.

Muy recomendable acercarse a la página que le dedica ArchDaily y ver la colección de fotos de los diversos espacios de la casa Gilardi (https://www.archdaily.cl/cl/02-123630/clasicos-de-arquitectura-casa-gilardi-luis-barragan).



Una de las cantantes mejicanas que me acompañan últimamente es Silvana Estrada (Xalapa, Veracruz, México - 1997), que se reconoce devota de la candorosa y malograda Lahsa de Sela (https://charlievedella.blogspot.com/2013/05/lhasa-de-sela-la-cantante-lhasa-de-sela.html). He elegido "Como un pájaro" por la bella simplicidad de canción y video, el despliegue de voz, y una especialidad que he evocado alguna vez, el uso del silbido.