jueves, 27 de marzo de 2025

Abusos 3

ABUSOS 3

Veo que el tema de los abusos en el seno de la iglesia católica empieza a ser un clásico del blog, sea por experiencia personal o actualidad intermitente. El caso es que hace unas semanas asistí a una charla de la asociación Europa Laica y el asunto volvió a interpelarme, aunque en este caso no solo para hablar de “ABUSOS” en plural, sino del ABUSO, con mayúscula, que es el sistema de privilegio en el que vive esta confesión religiosa en el estado español.

LOS ABUSOS FÍSICOS
Voy a empezar con los abusos en plural y con un matiz que amigos y antiguos alumnos de colegios religiosos me han planteado acertadamente más de una vez: el del abuso mediante agresiones físicas que se producía en el pasado siglo. Sé que esas prácticas violentas se daban tanto o más en las escuelas públicas de la época y quiero creer que en el XXI habrán desaparecido totalmente en ambos casos.

El caso es que de los abusos sexuales en el seno de la iglesia ya se ha hablado abundantemente y parece que ésta ha empezado a reconocer su responsabilidad, por lo menos en algunas diócesis. De lo que ni se habla ni se ha investigado es de los castigos físicos que, de forma institucionalizada, se daban en colegios y organismos religiosos.

Cualquiera que haya asistido a uno de ellos en las décadas franquistas – ya digo que no sé si con posterioridad – sabe de lo que hablo. El clima de autoritarismo en el que se movía la enseñanza daba pie a una situación de absoluta indefensión de los alumnos. 

Las prácticas de abuso empezaban normalmente por una catalogación del alumnado, sea por su procedencia social, capacidades físicas, intelectuales o grado de simpatía por razones variadas y a veces pintorescas. Esa catalogación producía un plus o déficit que acompañaba al alumno durante el curso, en bastantes casos mediante un trato desigual, que en el caso de los maltratadores, reconocidos y temidos, se manifestaba despectivo y a menudo insultante. 

Chasca: aunque intrumento
musical rudimentario,
era usado para apresar
o golpear a alumnos díscolos
El zénit del abuso se daba en los maltratos físicos. Al margen de los sufridos por mí mismo - solo citaré los golpes de regla en los nudillos con apenas 5 años y la paliza recibida a los 11, de la que ya hablé en otro blog – en aquellos años vi levantar a un alumno por las orejas, sacar de clase a otro a patadas y, la normalidad, golpes de chasca, regla, lanzamiento de llaves, capones a contrapelo y la bofetada tradicional.

El maltratador sádico acompañaba este repertorio con prácticas más sofisticadas y personalizadas como expulsar a los alumnos fuera de clase durante horas, incluso días en pleno invierno, no dejar ir al servicio a niños con problemas de retención, o tener corriendo al gordito alrededor del patio hasta la extenuación, entre otras.

Me gustaría que los actuales rectores de la iglesia reconocieran por lo menos que permitieron y usaron esas prácticas de un modo muy extendido. Sería una forma de mínima reparación.

EL ABUSO MAYESTÁTICO
Según datos de Europa Laica la iglesia católica ya recibía del Estado 11.600 millones de euros en 2018, prácticamente la mensualidad de los cerca de 9 millones de pensionistas de entonces, lo que demuestra que es sostenible lo que se quiere que sea sostenible, en este caso una institución ideológica basada en creencias.

Ese monto total incluye, como es lógico, las aportaciones directas vía 0,7% del IRPF, ni mucho menos la partida mayor, como se piensa; la financiación de la enseñanza concertada, que se lleva cerca de la mitad; y los fondos dedicados a obra social, hospitales, patrimonio, eventos, funcionarios capellanes y obra pía (¿¿¿). 

Me gustaría subrayar tres partidas llamativas, por no calificarlas de extravagantes: los 300 millones dedicados a cofradías, procesiones y festejos religiosos varios; los 40 millones que se reservan al mantenimiento de capellanías en ejército, cárceles e incluso universidades; y esos 10 millones que financian la denominada obra pía (¿rezar?). Todo un ejemplo de estado laico.

Pero además de estas aportaciones directas, la iglesia católica está exenta, por la gracia de dios, de un montón de impuestos: IBI, Sociedades, IAE, transmisiones, obras…, que Europa Laica cuantificaba en 2018 en unos 2.000 millones de euros.

Si a ello unimos las inmatriculaciones que el gobierno de Aznar legalizó en 1998, muchas de ellas un robo al patrimonio popular (cerca de 15.000 bienes inmuebles no dedicados al culto, según algunos estudios), estamos hablando de la iglesia católica española como la entidad, organismo o empresa con mayor patrimonio inmobiliario del Estado. Algunas fuentes dicen que de la Unión Europea.

Resumiendo, a los abusos domésticos, los que no han dejado heridas personales, se une este ABUSO con mayúsculas, algo que se perpetúa gobierne quien gobierne, y ello pese a que en los acuerdos concordatorios de 1979 la iglesia católica se comprometía a autofinancierse, algo que, por cierto, algunos denostados sindicatos han conseguido ya en un 85%.

Si preguntas en la red por músicos clásicos ateos o no creyentes solo hay un nombre que se repite, el de Nikolai Rimski-Kórsakov (Novgorod 1844-1908). Considerado maestro de la orquestación, es popularmente conocido porque algunas de sus creaciones pertenecen al abc de la música clásica. He elegido una de ellas, su espectacular “Vuelo del moscardón”, que aprendo ahora es un interludio de “El cuento del zar Saltán”. En este caso en versión 10, la de Zubin Mehta dirigiendo la Filarmónica de Berlín.
Aunque el moscardón es en la obra un príncipe convertido en insecto para poder acercarse a su padre, que lo cree muerto, a mí me ha parecido una buena metáfora del incordio que los laicos debemos seguir profiriendo al inmenso poder que aún detenta la iglesia católica. AAAAmén...



jueves, 6 de marzo de 2025

Ruth Stone

CUATRO POEMAS DE RUTH STONE CERCA DEL 8 DE MARZO

Compré “Bayas púrpuras”, colección de poemas de Ruth Stone (Roanoke  Virginia 1915-2011), casi a ciegas, detalle solidario tratándose de una mujer que dictó la última parte de su obra en la oscuridad de una degeneración macular, es decir, por una de esas críticas, acertada o no, que te llaman la atención. 

Tras una triple introducción, crítica docta, nieta y traductora, empecé a leer sus poemas traducidos, intentando esforzarme en algún que otro en la lengua original, más por intentar captar la musicalidad de los versos que por entenderlos, dado mi escasísimo conocimiento del inglés. 

Pese a un estilo bastante directo, en lectura inicial no me agradó, principalmente los primeros poemas, incluidos en “En un tiempo iridescente”, libro publicado poco antes del suicidio de su segundo esposo en 1959, el también poeta Walter Stone, del que no he podido saber prácticamente nada. 

Es evidente que un hecho traumático que engendra el dolor de una quiebra vital está obligado a variar el rumbo de una obra creativa. En el caso de Ruth lo primero es un duelo de seis años en los que abandona la creación, no la actividad formativa, que desarrolla como profesora en la Universidad de Harvard. A partir de ese momento (1965) la poeta inicia un distanciamiento, una especie de desdoblamiento de identidad que se percibe en numerosos poemas. Formalmente en un estilo todavía más directo y sin prejuicios que enamora a base de relectura. 

He seleccionado cuatro de sus poemas, que creo dan buena muestra de una obra que mereció los premios Nacional del Libro y Wallace Stevens en 2002, además de una nominación al Pulitzer de 2009, y como resumen crítico uno de los párrafos que le dedica la crítica literaria Sharon Olds, por tan sucintos como acertados:
“Es una poeta de la tragedia y es una poeta desenfadada, no una formal, su trabajo está exento de la mojigatería propia de la clase media. Es una gran poeta del humor – incluso de la burla -, y de la mirada osada, irreverente. En sus poemas hay una ausencia de respeto, una libertad tomada, que para mí se parece a la fuerza de los excluidos.”

TENACIDAD
¿Puede haberse acabado tan pronto?
Por qué, si tan solo hace un día
me dejabas ganar al ajedrez
mientras palpabas mi vestido
a la altura de la rodilla.
Esa habitación a la que fuimos
a cien kilómetros de aquí –
¿Se han terminado esos viajes en bus?
Los sauces pasando una tras otro,
lánguidos como bestias pacientes
bajo su pelo amarillo
en los campos invernales;
cruzar los arroyos con nieve –
¿Era la última vez?
Cuando iba a reunirme contigo, creí
haber visto al embalsamador allí parado
en la calle sucia y corriente
de esa ciudad repulsiva y corriente
que se abría como una flor de papel
en el ballet, en la galería de arte,
en aquellos reservados oscuros donde bebíamos cerveza.
Una noche, apoyada en un portal de piedra,
esperé a la persona equivocada,
y cuando él llegó percibí el mortecino
color azul de su piel bajo las luces de neón,
y el olor a basura tras la caseta del metro.
Me siento durante horas junto a la ventana
preparando una carta; tú vienes hacia mí,
hacemos equilibrios como bailarines en mis recuerdos,
palpo tu abrigo, huelo tu ropa,
tu tabaco; tú casi me tocas.

CICATRICES
A veces voy en tren 
camino de una ciudad extraña, 
y tras la ventana
tú me explicas tu suicidio,
atosigándome como un niño enfermo.
Mi paz nunca es total.
A veces te cubro
con un alfabeto
o los cabestros mugen tu nombre
pidiéndome lo imposible.
Las flores de achicoria hablan de ti,
miran el cielo con fijeza
como si yo fuera invisible.
A menudo la distancia desde
aquí al estanque cambia.
Anoche un fuego verde 
bajó cual nave espacial
y me acordé
de aquella gente en Argentina
que entró a una
allí donde la hierba apareció quemada,
y olvidó su forma
como leche que se echa a perder;
olvidaron quiénes debían ser
o quiénes sospechaban que acabarían siendo,
y luego mostraron las cicatrices
de sus frentes
a todo el mundo,
rogando que les creyeran.

EL ABRIGO DE SEGUNDA MANO
Siento, 
al palpar sus bolsillos, que ella usaba guantes finos de algodón,
que tenía una caja de pañuelos, que ella misma de lavaba las bragas,
que comía en el Holiday Inn, que tenía un congelador en el sótano,
que era socia de un club de bridge.
Al despertarme pienso
que me he convertido en ella.
Cuelga abajo, en el vestíbulo,
sombra de tensos hilos.
La deslizo por mis brazos, piel de matrona.
¿Dónde estás? Me digo a mí misma, a ese cuerpo huérfano,
y su abrigo dice,
toma tu cartera, ¿has cogido las llaves?

EL FONTANERO
Su labor es íntima.
Él instala tu retrete.
Coloca un aro de cera
bajo el asiento vítreo
donde irá tu caca.
Le estás agradecida.
Es diestro con la llave inglesa; 
un joven callado
que maneja el soplete.
Él suelda las junturas.
Se arrastra por tu ático polvoriento
entre las cajas de muebles de muñecas,
los trenes, los sacos de dormir
desgarrados, los posters de los Beatles,
los catres de acampada, los platos, los muelles de la cama,
para conectar el tanque de agua caliente.
Y lo admiras
como admirarías a San Francisco,
por cómo acepta con sencillez
el estado de las cosas.
Y el agua fluye como un milagro.
Por la noche cada vez
que tienes la vejiga llena
te levantas de la cama.
Y en vez del horrible hedor
del día antes y quizá
hasta del anterior,
en un momento de alegría pura
no hueles nada más que el dulce
moho de una casa vieja
y tu propia orina al salpicar
con el agua cuando tiras de la cadena.
Y te sientes cómoda, mimada,
como una rica matrona romana
que un chico acabara de amar.


Tirando de autolisis he visto que la lista de músicos suicidas es enorme. Al repasarla me ha sorprendido encontrar nombres que sabía muertos pero no porque ellos mismos lo hubieran decidido, lo que da para uno o varios artículos. 
Por nostalgia he decidido escoger a la pareja formada por Dalida y Luigi Tenco. Compañeros de fatigas en el Festival de San Remo de 1967 defendiendo la canción “Ciao amore ciao”, ambos acabaron con su vida con 21 años de distancia temporal. La tecnología ha juntado las voces de su participación en el certamen.








lunes, 10 de febrero de 2025

Trump

EL TONTO MALO

Un pariente de mi mujer definió con acierto a un perfil de persona que parece abundar, cuando no estar de moda, el "tonto malo". Al tonto malo, nos aconsejaba, no hay que despreciarlo ni ningunearlo, hay que temerlo, porque es tremendamente peligroso. 

Donald Trump responde sin duda a ese modelo de persona, y también de él nos burlamos antes de ser presidente en su primera y esta segunda etapa pensando que sus estupideces nunca llegarían a producirse. No quiere decir esto que, como muchos defienden a toro pasado, no sea tonto. Sí lo es, de baba. Tampoco lo desmiente que haya "triunfado" en la vida, ni que haya llegado a presidente - la última elección entre un abuelito gagá, Kamala solo era suplente, y este anuncio viviente de maquillaje naranja no es que diera mucho margen - ni mucho menos la leyenda de que en los Estados Unidos cualquiera puede serlo con esfuerzo y capacidad. Mentira. Todos los presidentes eran multimillonarios antes de ser elegidos. El primero en el ranking el propio Trump, el segundo el mismísimo George Washington, el fundador. Tampoco es cierto que se hayan hecho a sí mismos. Tan falso como la falacia de la "cultura del esfuerzo" que predican algunos lideres de la España cañí, un país en el que, según un estudio del Peterson Institute for Internacional Economics, el 54% de los mil millonarios lo son por herencia directa, un 19% por inversiones financieras, normalmente herencia indirecta, y solo el 23% por esfuerzo emprendedor.

Según he leído en un artículo de la BBC Trump ganaba 200.000 dólares a los 3 años y ya era millonario a los 8, herencia de su abuelo y padre, migrantes bávaros, y de su madre, de origen escocés.

Como buen tonto malo con poder ejecutivo, legislativo, militar y económico sin casi contrapeso, el negociante acostumbrado a humillar al débil, el niño arrogante al que nunca le dieron un par de tortas a tiempo, se puede permitir disimular su imbecilidad y destapar al tiempo una perversión sin límites morales. Ahí están sus proyectos genocidas, el de la desokupación de los gazaties y la conversión de su tierra en una gran Marina d'Or para jubilados yanquis, también el desprecio de la legalidad internacional y el abandono de toda institución científica, de salud y cooperación.

Defiendo hace años la existencia de dos capitalismos: uno inteligente, consciente de las limitaciones físicas del sistema del que se lucra, porque si no hay planeta no hay riqueza; y otro suicida, el de los tontos malos, los tan bien reflejados en la película "No mires arriba", quienes creen que en último caso siempre podrán huir a Marte, como Elon Musk, otro malcriado del que el también maligno Steve Bannon dice que tiene la madurez de un niño.

Viene de lejos. En el S. III de nuestra era el emperador Constantino optó por la Biblia, se cepilló a los filósofos neoplatónicos contemporáneos y dejó en manos de Teodosio la fundación del primer estado teocrático. Ambos prefirieron la creencia a la razón y retrasaron la evolución de la civilización varios siglos, persiguiendo y asesinando a quienes siguieron defendiendo la ciencia y la tolerancia frente al fanatismo y la superchería. De aquellos barros vienen estos tontos.

Que los siete sabios de Grecia nos protejan...

Creo que nunca había traído a Lucio Dalla al blog y aunque sea con calzador introduzco aquí uno de sus himnos, "Piazza Grande". 

Quienes como Francesco De Gregori, que le acompaña, fueron sus amigos, dicen que Lucio era un mentiroso compulsivo y un hombre contradictorio, pero sobre todo un "listo bueno" y un espíritu realmente libre.


sábado, 25 de enero de 2025

Vicente Cutanda

"LA HUELGA DE OBREROS EN VIZCAYA", 

UN CUADRO DE VICENTE CUTANDA


Hace unos años, a raíz de una visita al museo de Bellas Artes de Asturias, en Oviedo, dediqué un blog a “Felicidad”, cuadro de Dionís Baixeras, pintor costumbrista de mi tierra. (https://charlievedella.blogspot.com/2017/04/felicidad-un-cuadro-de-dionis-baixeras.html?m=0)

Si tal como decía en aquel artículo Baixeras nunca retrató temas y personajes escabrosos, el protagonista de esta nueva entrega, Vicente Cutanda (Madrid 1850-1925), autor descubierto en el libro que Kirmen Uribe dedicó al museo de Bellas Artes de Bilbao en su 110 aniversario, sí lo hizo. En concreto abundantes obras que mostraban los avatares de la industrialización, principalmente en los dos márgenes de la ría del Nervión en Bizkaia, mi tierra de adopción. 

Me ha parecido adecuado comparar ambos cuadros, porque desde el punto de vista formal comparten una pintura clásica, ajena a las vanguardias que avanzaban imparables en Europa, pero son antagónicos en la forma de afrontar la realidad que retratan. Mientras Baixeras se acerca a la vida de la gente sencilla con una mirada complaciente, Cutanda, que ha empezado a pintar en Toledo, ocupando durante años la plaza de dibujo en la Sociedad Cooperativa de Obreros, opta, por lo menos durante un largo intervalo de su vida, por reflejar momentos críticos de la clase obrera industrial. Hablo de “intervalo”, porque parte de su obra, principalmente de encargo, está orientada a la imaginería religiosa, de alta demanda en Toledo. 

Miembro de una familia acomodada e intelectual – su padre fue catedrático de Organografía y Fisiología vegetal en el Jardín Botánico de Madrid y de Fitografía y Geografía botánica en la Universidad de Madrid - Cutanda, persona conservadora y religiosa, da un giro a su obra a partir de la publicación de la encíclica papal “Rerum Novarum”, que en 1891 muestra un nuevo interés de la iglesia católica por las condiciones de trabajo de las clases populares.

Impresionado por la polémica que genera la encíclica, que vive directamente en un viaje a Roma, viene a Bizkaia, donde pintará una serie de dibujos, ilustraciones y cuadros, alguno de ellos, como éste, de grandes dimensiones, que reflejan las vicisitudes del trabajo en la industria metalúrgica, también de los inicios del movimiento obrero. 

Lo curioso, quizás lo que le empareja a Baixeras, cosecha personal, es que ambos pintan como espectadores. Todo pintor lo es, pero en este caso se manifiesta claramente en ese Baixeras que acude a las playas barcelonesas a contemplar el descanso de las familias, pero también en esta especie de cronista de los avatares de la clase obrera en los altos hornos de Sestao. Si observamos el punto de vista del pintor en el cuadro que encabeza este blog, éste se sitúa por detrás y a cierta distancia del tumulto generado por la arenga de un líder sindical. Una óptica, la de observador, que le aisló del compromiso político directo, pese a haber colaborado puntualmente con el periódico socialista “La lucha de clases”.

En cualquier caso la obra de Cutanda tiene un alto interés histórico, porque es insólita en un momento en el que los pintores se inclinaban hacia el post-impresionismo, el fauvismo y los primeros atisbos del cubismo. 

El prejuicio vanguardista, a menudo injusto cuando no hablamos solo de arte en un sentido abstracto, sino también del entorno en el que nace, hizo que “La huelga de obreros en Vizcaya”, hoy considerado el cuadro más representativo del realismo social de la época, estuviera a punto de perecer en los sótanos del Ministerio de Trabajo, primero olvidado y luego proscrito durante el franquismo. 

Solo a primeros de este siglo XXI, más de cien años después de su creación, de ser premiado en la Exposición Internacional de Madrid de 1892 y adquirido por el Museo del Prado, fue redescubierto y restaurado, volviendo al lugar que sin duda le corresponde.

Nota: hay un elemento del cuadro que a mi modo de ver desvirtúa su indudable calidad, la dos figuras, adolescente e infantil, que aparecen por detrás de la vagoneta, no solo extrañas, sino desproporcionadas respecto del conjunto. Nadie es perfecto...


Hemos tenido una entrada de año familiar un poco complicada pero estoy seguro de que acabaremos ganando "la champions y el mundial", como dice esta animosa y bella canción de Love of lesbian acompañado de Leiva.



martes, 7 de enero de 2025

La pipa

LA PIPA

A raíz de la visión de "Los que se quedan",  hermosa película destinada a convertirse en clásico de navidad, y de "El 47", epopeya vecinal del barrio Torre Baró de Barcelona, me acordé de la pipa, no la de girasol, sino del instrumento que en tiempos pretéritos, los alter ego de Giamatti y Fernández en los setenta del pasado siglo, se usaba para fumar. 

No es que fumar en pipa te permitiera completar la lectura del "Ulises"de Joyce o entender "Materialismo y empirocriticismo" de Lenin, pero quienes alguna vez probamos un artefacto que había que re-encender repetidamente, pensábamos que ello te dotaba de un plus cultural, como cuando en los exámenes metías algún latinajo, cita o barbarismo sin venir a cuento, para ver si colaba y pasabas del aprobado justo. Confieso que a mí no me duró mucho la experiencia, creo que un par de pipas que, como es obvio, no conservo. 

Ya nadie fuma en pipa, salvo que se trate de algún rito narcótico e imagino que los jóvenes no entenderán expresiones ligadas a ese objeto: estoy que fumo en pipa o fumemos la pipa de la paz. Hace tantos años que dejó su sitio entre la parafernalia personal que el último usuario conocido, un compañero, técnico de la administración, tenía el apodo de "el pipas", si bien creo que también abandonó la costumbre hace unos años.

La pipa tenía un ritual previo que parecía el preámbulo de un gran acontecimiento. Había que elegir el tabaco apropiado, en mi época el dulzón y aromático  Amsterdam, que leo aún existe, y prensarlo con cuidado en la cazoleta. Cánula y boquilla habrían sido limpiadas previamente con una especie de escobilla para eliminar los restos de nicotina, y solo en ese momento se podía encender el contenido con cuidado de no quemarte con el mechero.

Supongo que su prestigio venía dado por los hombres que la popularizaron, Henry Miller, Bertrand Russell, Jean Paul Sartre, célebres intelectuales de su época dorada, mediados del siglo XX. No en vano y años antes Valle Inclán había dedicado un poema a la "pipa del kif", con esos versos que describe que "en mi pipa el humo da su grito azul, mi sangre gozosa claridad asiste si quemo la verde yerba de Estambul."

Al no recordar a ninguna mujer fumadora de pipa he recurrido a internet y solo he reconocido a Margarita Landi, la llamada "dama del crimen", por su larga producción de noticia negra en El Caso e Interviú. Imagino que la afición le venía de otro celebre fumador del mundo policiaco, en este caso ficticio, Sherlock Holmes. Pero si hay un personaje para el que la pipa era un apéndice físico ese era el gran Jacques Tati, de quien he seleccionado el entrañable trailer de "Mon oncle" (Mi tío).


Nota: leo alarmado que las cazoletas solían estar aisladas con amianto, riesgo añadido al mero hábito de fumar, todo tan lejos del temerario reclamo de Sara Montiel: fumar es un placer genial, sensual...



viernes, 20 de diciembre de 2024

Jackie Leven

UNA CANCIÓN DE JACKIE LEVEN PARA ESTAS FIESTAS

Aprovecho poema/canción de título tan “inapropiado” y poco sutil para presentar a Jackie Leven (Kirkcaldy – Escocia 1950-2011), a quien un crítico citó en su momento “como el cantautor desconocido con más talento del rock británico”. 

La obra de Leven, a quien confieso haber conocido hace muy poco pero al que estoy enganchado desde ese momento, es mayúscula en calidad y cantidad, nada menos que 44 álbum a partir de 1994, fecha de su resurrección musical tras una década dedicada a la asociación que le había librado de su adicción a la heroína.

Paro aquí, porque próximamente le dedicaré un blog más amplio, como bien merece. La canción se llama “The sexual loneliness of jesus christ” (“La soledad sexual de Jesucristo”), es un curioso bailable del año 2001 y su letra es tal que así:

Dicen que Dios está en los detalles 
y estoy seguro de que es verdad.
Paso mi pulgar sobre una piedra egipcia
y las imágenes aparecen.

Veo el pájaro, veo el perro.
Siento el clima en lo profundo de mis zapatos.
Veo la luz en mi mano,
mientras recibo noticias inciertas.

De repente me doy cuenta de que estoy viviendo la mentira que
mi padre planeó para mí.
Con el sol golpeando mi espalda
veo que soy el hombre solitario de Galilea.

Y si voy a caballo sobre las piedras destrozadas
¿Veré alguna vez el blanqueo de los huesos
del niño que solía ser cuando todavía cantaba
antes de vivir con miedo de morir solo?
No puedo morir solo.

Y extraño a mi bebé,
lo extraño toda la noche.
Van a matar a mi bebé
y las estrellas brillan intensamente.

Entro en ciertas tierras lejanas
y veo mujeres jóvenes muriendo por dentro.
Llevan a niños pequeños de la mano
pero la suerte no está de su lado.

Fragmentos fríos del espacio rasgan sus ropas
y perforan el corazón que soporta el dolor.
Con pena y vendas caminan mil millas
bajo una lluvia torrencial.

Si una mujer me bañara los pies
porque me ama y yo ni siquiera estuviera allí.
¿Qué dice eso del vacío que siento
o del poder de la oración?

Todo tipo de poder me rodea,
alzo mis brazos y el mundo dice "¡boom!",
pero no me veo en los ojos de las mujeres,
sufro como un niño en una habitación vacía.

Y si voy a caballo sobre las piedras destrozadas
¿Veré alguna vez el blanqueo de los huesos
del niño que solía ser cuando todavía cantaba
antes de vivir con miedo de morir solo?

No puedo morir solo
y extraño a mi bebé,
lo extraño toda la noche.
Van a matar a mi bebé
y las estrellas brillan intensamente.

En un barco los marineros son todo sonrisas
pero no hay nada en sus ojos.
De hecho sus ojos están muertos
pero el horror es que el amor es su disfraz.

Se dan vuelta para hablar entre ellos
y vivo aterrorizado por ese sonido.
Sus palabras y cadencia no coinciden
y puedo oler la sangre en el suelo.

Y extraño a mi bebé,
lo extraño toda la noche.
Van a matar a mi bebé
y las estrellas brillan intensamente.

NOTA: como no está habilitada en Youtube, para oír la canción hay que pinchar en cualquiera de los dos enlaces. 

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Música para desayunar

MÚSICA PARA DESAYUNAR

Brian Eno en su época 
con Roxy Music

El músico y productor Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno, más livianamente conocido como Brian Eno, (Woodbridge, Suffolk, 15 de mayo de 1948) grabó en 1978 un disco llamado “Música para aeropuertos”, reconocimiento de un tipo de producto musical que ya existía, el que Eno define como aquel que “tiene que ser capaz de ajustarse a varios niveles de atención auditiva sin imponerse en ninguna: ha de poder ser ignorada como interesante”, y denomina música “ambiente”.

Digo que en realidad ya existía, porque ese tipo de obra, creada para acompañar eventos o actividades varias sin desviar el interés del oyente, ya había sido más o menos experimentada por orquestas de versiones pop como las de Ray Conniff, Franck Pourcel o Paul Mauriat. 

También existía la herramienta para distribuirla, el hilo musical. En los Estados Unidos desde los años 20 del pasado siglo como “música para ascensores”, porque, decían, servía para mitigar la angustia de usuarios y usuarias en los grandes rascacielos. En España el hilo musical fue inaugurado por Fraga Iribarne el 1 de octubre de 1969, trigésimo tercer aniversario de la proclamación del dictador Franco como jefe de estado. Disponía de 6 canales, cuatro de ellos musicales, y era distribuido a cambio de poco más de 400 pesetas al mes por la antigua Telefónica, en colaboración con Radio Nacional. Los mayores recordaremos un bucle musical que encadenaba éxitos con promoción de las estrellas de la época que, por repetitivo, se acababa convirtiendo ya en un mantra védico, ya en motivo de ira a la tercera audición del “Hey” de Julio Iglesias. 

Diversas aplicaciones de carácter digital han sustituido aquella herramienta rudimentaria por una especie de “discoteca de Alejandría”, a través de la que se puede acceder a cualquier sonido musical que haya sido editado. En un universo bipolar que exalta la “protección de datos” y nos empuja al mismo tiempo a compartirlos aceptando todo tipo de cookies, las aplicaciones han ido afinando el producto y nos proponen listas amoldadas a nuestros gustos tirando de algoritmos. Lo de “Música para desayunar” es una novedad que he descubierto en un bar (ver foto) hace unos días. Por cierto, seguían con esa propuesta sonora a las siete de la tarde…

Para experimentar he pedido música para desayunar a mi aplicación de cabecera y debo reconocer que no está nada mal: Manu Dibango, Henri Salvador, Stan Getz, incluso mis adorados Kings of Convenience…

Pero por hoy me quedo con Cesaria Evora, quinta propuesta, que he buscado en Youtube para ofrecerla en vivo y en directo: “Petit pays”.

https://youtu.be/jJgVvXSXjrw


martes, 12 de noviembre de 2024

Lluvia 2

Lluvia 2

No hace mucho, y precisamente por el fenómeno contrario, la sequía, dediqué un blog al meteoro húmedo de moda, la lluvia (https://charlievedella.blogspot.com/2023/05/lluvia.html)

Dice el refranero castellano que nunca llueve a gusto de todos, una verdad que el cambio climático refuerza alternativamente con pertinaces sequías e inundaciones. Pantanos que en verano estaban a menos del diez por ciento de su capacidad se ven ahora obligados a desaguar. El fenómeno se lleva además vidas y recursos por delante, algo a lo que, aunque estuvieran responsables políticos y ciudadanía dispuestos a tomar medidas quirúrgicas inmediatas, cosa nada probable, deberemos acostumbrarnos, porque según todos los indicadores científicos vamos ya con retraso.

Pero es que además todo indica que, pese a catástrofes y hecatombes varias, la dinámica va globalmente en sentido contrario.

La tragedia en la C.Valenciana de la Dana, una palabra que hace apenas tres años desconocía,  me ha pillado releyendo "Tratado de ateología", un libro muy recomendable que reivindica el esfuerzo de la razón, de la evidencia científica frente a las creencias, que su autor ubica en los viejos libros sagrados, la biblia, el corán y la tora, a los que Borges ubicaba dentro de la literatura fantástica.

Tras listar el elenco de pensadores y científicos denostados y perseguidos por unos y otros, Onfray, autor del ensayo, señala que "dar la espalda a los logros de la investigación, obrar como si esos hallazgos nunca hubiesen tenido lugar y volver al comienzo significa, en el mejor de los casos, estancarse y entrar en un inmovilismo peligroso; en el peor de los casos, mientras otros avanzan retroceder a viva marcha y dirigirse a ciegas hacia las tinieblas, de las que, por esencia y por definición toda civilización intenta librarse para poder ser".

Como en aquellas épocas pretéritas se nos ha llenado el mundo de nuevos charlatanes, eso que ahora denominan youtubers o influencers, vendedores de "crecepelo" y de lo que haga falta, pretendidos antisistema siempre que no te metas con el mega sistema. Los "constantinos" actuales, grandes propietarios con poder y omnímoda riqueza, los Musk, Zuckenberg, Bezos les dan el púlpito virtual de los nuevos templos, X, Facebook, Instagram, donde los nuevos profetas sueltan mayormente estupideces para un público entregado, entre otras, que el cambio climático es un invento ecocomunista para tenernos dominados.

Urdaibai, la reserva de la biosfera
amenazada

Esa es, desde luego, la raíz argumental de lo que ha pasado en Valencia. Cuando alguien insiste en que siempre ha habido inundaciones, algo cierto, pero solo para descartar que la "intervención" humana es ya el mayor impacto en la evolución del clima, favorece que el sistema construya en zonas inundables, no tome medidas preventivas, e incluso, como es el caso de la comunidad azotada, sustituya sus fondos y recursos en apoyar la tauromaquia y los corre bous. Con un argumentario más elaborado, no tan tosco, en Bizkaia se nos vende la oportunidad de cambiar menaje y astillero por arquitectura y arte "de firma", aunque eso suponga seguir construyendo en terreno robado al agua e ir cargándonos pasito a pasito una reserva de la biosfera.

Después viene o vendrá todo lo demás. La asignación de culpas, los lemas propagandísticos, la solidaridad emocional y la real, el desahogo, la demagogia, la mentira, la heroicidad, la tragedia, el a “río revuelto ganancia de pescadores”…, filfa, porque esto de las tormentas, tempestades y grandes sequías parece venido para quedarse, y como la cosa no cambie nuestros hijos y nietos bastante tendrán con poder guarecerse, porque como dice este clásico y profético poema de Bob Dylan, "A Hard Rain’s A‐Gonna Fall", "es dura, es dura, es muy dura, es muy dura la lluvia que va a caer". 

Vagi per València i els valencians.

Una dura lluvia va a caer
Oh,¿dónde has estado,mi querido hijo de ojos azules?
¿dónde has estado, mi joven querido?
He tropezado con la ladera de doce brumosas montañas,
he andado y me he arrastrado en seis autopistas curvadas,
he andado en medio de siete bosques sombríos,
he estado delante de una docena de océanos muertos,
me he adentrado diez mil millas en la boca de un cementerio,
y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

Oh, ¿y qué viste, mi hijo de ojos azules?
Oh, ¿qué viste, mi joven querido?

Vi lobos salvajes alrededor de un recién nacido,
vi una autopista de diamantes que nadie usaba,
vi una rama negra goteando sangre todavía fresca,
vi una habitación llena de hombres cuyos martillos sangraban,
vi una blanca escalera cubierta de agua,
vi diez mil oradores de lenguas estaban rotas,
vi pistolas y espadas en manos de niños,

y es dura, es dura, es dura, y es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

¿Y qué oíste, mi hijo de ojos azules?
¿Y qué oíste, mi joven querido?

Oí el sonido de un trueno, que rugió sin aviso,
oí el bramar de una ola que pudiera anegar el mundo entero,
oí cien tamborileros cuyas manos ardían,
oí diez mil susurros y nadie escuchando,
oí a una persona morir de hambre, oí a mucha gente reír,
oí la canción de un poeta que moría en la cuneta,
oí el sonido de un payaso que lloraba en el callejón,

y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es dura la lluvia que va a caer.

Oh, ¿a quién encontraste, mi hijo de ojos azules?
¿Y a quién encontraste, mi joven querido?

Encontré un niño pequeño junto a un pony muerto,
encontré un hombre blanco que paseaba un perro negro,
encontré una mujer joven cuyo cuerpo estaba ardiendo,
encontré a una chica que me dio un arco iris,
encontré a un hombre que estaba herido de amor,
encontré a otro, que estaba herido de odio;

y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer

¿Y ahora qué harás, mi hijo preferido?
¿Y ahora qué harás, mi joven querido?

Voy a regresar afuera antes que la lluvia comience a caer,
caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro,
donde la gente es mucha y sus manos están vacías,
donde el veneno contamina sus aguas,
donde el hogar en el valle encuentra la sucia prisión,
y la cara del verdugo está siempre bien escondida,
donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas,
donde el negro es el color, y ninguno el número,
y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré,
y lo reflejaré desde la montaña para que todos puedan verlo,
luego me mantendré sobre el océano hasta que me hunda,
pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla,

y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer



jueves, 31 de octubre de 2024

Rosselló Porcel

DOS POEMAS DE ROSSELLÓ PORCEL 

Y EL RECUERDO DE PUIG ANTICH Y HEINZ CHEZ PARA EL DÍA DE LOS DIFUNTOS

La corta obra de Bertomeu Rosselló Porcel (Palma de Mallorca – 1913-1938) contiene un alto porcentaje de material pesimista e incluso mortuorio, imagino que en gran parte motivado por la tuberculosis que contrajo cuando apenas salía de la adolescencia, una enfermedad que le impidió llevar una vida normalizada y acabó conduciéndolo a la muerte sin haber llegado a los 25 años de edad.

Estudiante de Filosofía en la Universidad de Barcelona, tuvo cierto contacto con poetas de la Generación del 27, ya que posteriormente aprendió el oficio de tipógrafo en Madrid. 

Considerado un referente en les Illes Balears también está considerado el símbolo de una generación perdida, sea, como en su caso, por su pronta desaparición, como por la represión que acompañó a los escritores republicanos tras el golpe militar, más si estos cultivaban lenguas consideradas proscritas.

Acompaño dos poemas al hoc, que he intentado traducir conservando su estructura formal. Ambos fueron musicados e interpretados por María del Mar Bonet (Palma de Mallorca 1947), cantante casi obsesionada en dar valor y a conocer la obra poética de Rosselló Porcel, al que ha dedicado cerca de veinte canciones y dos discos completos. Así que en el apartado musical me quedo con uno de ellos, “Ronda amb fantasmes”, soneto llevado a canción en el segundo disco de larga duración de María del Mar, un vinilo que conservo en su versión original y ahora descubro en Spotify con una nueva portada y alguna canción de propina.




Y UN RECUERDO EN EL 50 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE HEINZ CHEZ 

Y SALVADOR PUIG ANTICH

Salvador Puig Antich, militante anarquista, fue junto a otro antisistema al que se hizo pasar por delincuente habitual, el alemán Georg Michael Welzel, conocido como Heinz Chez, uno de los dos últimos presos ajusticiados mediante garrote vil, ahora hace 50 años. 

De no haberse cruzado en su vida el dictador y la emboscada que culminó con su detención, acusado sin pruebas fehacientes de la muerte de un inspector de policía, otra víctima de la época, Salvador tendría hoy día 76 años. Chez 80. 

Joan Isaac (Esplugues de Llobregat 1953) tuvo el acierto de dedicar una bellísima canción a la pareja de Puig Antich, Margalida Bover (Felanitx 1953). Del asesinato de Salvador siempre se ha dicho, y lo constato, que no se hizo todo lo que se debía haber hecho para evitarlo. Con la carga de tristeza y melancolía de aquellos días, vaya por los tres esta canción (Salvador, Heinz y Margalida) en versión del momento. También por todos y todas los que en aquellos tiempos salieron y salimos a la calle, es decir, sí hicimos lo que había que hacer.




lunes, 7 de octubre de 2024

Nikki García

NIKKI GARCÍA, LA VOZ QUE CONTRIBUYÓ 

A MATAR AL MAPA DEL MOPU

Para empezar este humilde homenaje a Nikki, a la que luego presentaré, me he atrevido a autocitarme reproduciendo los párrafos que dediqué hace unos años a los mapas del MOPU:

“Aunque útil para otras prácticas menos cotidianas (el arte de la guerra entre ellas), el mapa era antaño un producto imprescindible para viajar. Antes pues de iniciar el trayecto hacia algún destino más o menos cerrado había que saber si se disponía de mapa de trayecto y zona, y si no era así, se adquiría sin la menor duda el mapa oficial, es decir, el del MOPU, en tiempos pretéritos, Ministerio de Obras Públicas, del que, como es obvio, dependía la configuración de las carreteras del estado. Lo contrario era, a mediados del pasado siglo, exponerse a acabar perdido en algún vial secundario lleno de baches y cunetas peligrosas.

Salvo en las carreteras nacionales, el mapa tenía que estar permanentemente a mano, y en viajes largos acababa maltrecho y cuarteado de tanto mal doblaje. A finales del pasado siglo, con el acelerón de las obras civiles, el mapa podía estar desfasado a mitad del viaje, porque entretanto te habían construido una autovía gratuita o de peaje.” (https://charlievedella.blogspot.com/2015/07/el-mapa-esta-vez-ha-sido-la-inversa.html)

Si el “vídeo no mató a la estrella de la radio”, como equivocadamente defendieron los Buggles en los ochenta, el TomTom y Goggle Maps, esta vez sí, acabaron con los mapas mal doblados en la jardinera del utilitario.

Nosotros la llamábamos Manolita, porque desconocíamos que tras nombre tan cañí estaba la voz de Nikki García, un timbre real que funcionaba como anticipo de la inteligencia artificial generativa, que ya no precisa un original para ser creada. 

Nacida en Madrid en 1985, locutora, narradora, actriz, ahora volcada en su faceta de cantante, Nikki, la voz de Goggle Maps, era capaz de sacarte de un laberinto de rotondas sin perder los nervios, demostrándote que una pérdida pasajera no es como para divorciarte.

Su ida y vuelta en el mundo de la inteligencia artificial me parece una metáfora del que hay y del que se nos viene, quizás también de la resistencia de los humanos a los futuros pobladores, robots capaces de actuar moral o amoralmente. Lo digo porque Goggle Maps, una herramienta que te saca de apuros a cambio de controlar por dónde vas en cada momento, nació en 2005 con una voz robótica, algo que quince años después se vio abocado a corregir, ya que a los humanos, es decir, a sus consumidores, no nos gustaba. Fue entonces, 2020, cuando Nikki García se convirtió en nuestro San Cristóbal, patrón cristiano de los conductores, una voz reconocible, como la de nuestras compañeras, hermanas o hijas.

Tengo que aceptar que más de una vez hemos tenido una “enganchada” con Nikki, como la de hace unos meses, cuando nos hizo dar vueltas en bucle para salvar unas obras ya terminadas, o cuando te decía que doblaras por la avenida de “fulano”, como si te supieras el callejero de la misma ciudad en la que te has perdido, pero en un 99% de las ocasiones fue una feliz compañera que siempre recordaremos. Y digo fue porque Nikki ha sido sustituida de nuevo por una garganta digital, ahora, sin duda, más sofisticada que la que le precedió.

Como su despido como voz de Goggle Maps ha devuelto a Nikki al universo de la canción, nada mejor que cerrar el homenaje con esta tierna y artesana grabación del grupo “De la sierra”, en el que operaba habitualmente de pianista y cantante: Shelter from the storm. Feliz viaje, Nikki.

https://youtu.be/5CvCxOWMbi0

NOTA: Como ejemplo del control digital que padecemos cuando nos metemos, por ejemplo, en Goggle Maps, o, como es mi caso, alguien se dedica a emborronar internet con  un ingenuo e inofensivo blog, comunicaros que "La vedella Colorá" ha sido visitada 458 veces desde Israel durante este año, algo sorprendente no solo por las diferencias culturales, sino porque desde su existencia solo lo había sido en 60 ocasiones desde ese mismo país. 

No quiero ni pensar que el motivo sea que alguna referencia molesta “haya puesto en guardia” a su armamento balístico…Que el dios Musk nos proteja.


lunes, 23 de septiembre de 2024

The Smiths

LA CANCIÓN DEL VERANO 2024: 
“BACK TO THE OLD HOUSE“  DE THE SMITHS


No soy fan de los Smiths ni los he seguido como grupo, tampoco a Marr o Morrisey en su periplo de solistas, pero tengo un vinilo con la recopilación de sus grabaciones en la BBC, que editado a mediados de los ochenta del siglo pasado me pareció en su momento que aportaba aire fresco al universo del pop/rock. 
Se da además la circunstancia de que uno de sus cortes me venía bien para acompañar la colección de fotos y referencias vinílicas que cierra el verano en Orduña, porque habla con ambivalencia de una vieja casa, la familiar, que  adapto a la repleta de recuerdos, en este caso siempre buenos, de Maite, mi chica.
La música de los Smiths me parece algo caótica, con ritmos que se solapan o rompen y un Morrisey demasiado tentado por el falsete, pero capaz de conseguir extrañas melodías que acaban enganchando. Sus letras también suelen mostrar la tendencia a la ambigüedad y la bipolaridad, hecho confirmado por la de esta bellísima y melancólica "Back to the old House" ("Vuelta a la vieja casa") que nombro canción del verano casi cuatro décadas después de ser grabada. Pienso renovarme sin falta el año próximo.

Transcribo la letra e inserto la canción de fondo musical del itinerario en blanco y negro del verano orduñés. Espero que una u otro, y a poder ser amb@s, os agraden. ¡¡¡Feliz otoño!!!

I would rather not go
Preferiría no ir
Back to the old house
De vuelta a la antigua casa
I would rather not go
Preferiría no ir
Back to the old house
De vuelta a la antigua casa
There's too many bad memories
Tengo demasiados malos recuerdos
Too many memories
Demasiados recuerdos
When you cycled by, here began all my dreams
Cuando pasabas en bicicleta, ahí comenzaron todos mis sueños
The saddest thing I've ever seen
Era lo más triste que he visto jamás
And you never knew
Y tú nunca supiste
How much I really liked you
Lo mucho que me gustabas
Because I never even told you
Porque ni siquiera te lo llegué a decir
Oh, and I meant to
Oh, y vaya si lo intenté
Are you still there?
¿Aún estás allí?
Or have you moved away?
¿O te has ido?
Or have you moved away?
¿O te has ido?
I would love to go
Me encantaría ir
Back to the old house
De vuelta a la antigua casa
But I never will
Pero nunca lo haré
I never will, I never will
Nunca lo haré, nunca lo haré
I never will
Nunca lo haré