UN POEMA DE OCTAVIO PAZ
PARA EMPEZAR 2026
Como en todos los cambios de dígito anual traigo al blog un poema dedicado al suceso, en este caso de Octavio Paz (Ciudad de México 1914-1998).
Premio Nobel en 1990, su poesía puede gustar o no – yo reconozco no ser muy devoto – pero es siempre sugestiva y elegante.
Aunque se reconoce deudor de los poetas surrealistas, su obra fue derivando hacia un existencialismo muy personal, introspectivo, a menudo influido por misticismos varios, hinduista en sus últimos años.
Creo que el poema, del que he encontrado una curiosa versión escrita a mano y sin tachaduras por el propio Paz, es muy representativo de su estilo.
PRIMERO DE ENERO
Las puertas del año se abren,
como las del lenguaje,
hacia lo desconocido.
Anoche me dijiste:
mañana
habrá que trazar unos signos,
dibujar un paisaje, tejer una trama
sobre la doble página
del papel y del día.
Mañana habrá que inventar,
de nuevo,
la realidad de este mundo
Ya tarde abrí los ojos.
Por el segundo de un segundo
sentí lo que el azteca,
acechando
desde el peñón del promontorio,
por las rendijas de los horizontes,
el incierto regreso del tiempo.
No, el año había regresado.
Llenaba todo el cuarto
y casi lo palpaban mis miradas.
El tiempo, sin nuestra ayuda,
había puesto,
en un orden idéntico al de ayer,
casas en la calle vacía,
nieve sobre las casas,
silencio sobre la nieve.
Tú estabas a mi lado,
aún dormida.
El día te había inventado
pero tú no aceptabas todavía
tu invención en este día.
Quizás tampoco la mía.
Tú estabas en otro día.
Estabas a mi lado
y yo te veía, como nieve,
dormida entre las apariencias.
El tiempo sin nuestra ayuda,
inventa casas, calles, árboles,
mujeres dormidas.
Cuando abras los ojos
caminaremos, de nuevo,
entre las horas y sus invenciones
y al demorarnos en las apariencias
daremos fe del tiempo y sus conjugaciones.
Abriremos las puertas de este día,
entraremos en lo desconocido.
Buscando acompañamiento musical he encontrado esta preciosa versión de "La bruja", clásico que ha sido interpretado entre otras por Chavela Vargas o Lila Downs. En este caso es Natalia Lafourcade (Ciudad de Méjico - 1984), una de las grandes de la música mexicana actual, que lo hace con una ligereza que me ha recordado por momentos a la malograda Lhasa de Sela.
https://youtu.be/V6yW_TzHDgc


Precioso el poema
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