miércoles, 27 de mayo de 2026

Zapatero

ZAPATERO 

Y LOS DEFENSORES DE LA RIQUEZA

“…los defensores de la riqueza constituyen un sector en alza en el mundo. Son los guardianes de las puertas, los abogados y contables expertos en trusts y patrimonios, en legislación fiscal, en constitución de sociedades y en transacciones comerciales. Son planificadores y gestores de riqueza…” (de “Los acumuladores de riqueza” – Chuck Collins)

El comisionista ilegal
La consternación no debe impedir ver el bosque, y aunque el auto que ha dejado marcado a Zapatero como imputado en una causa penal por causas diversas esté basada en indicios no definitivos, por lo menos de momento, es una buena pieza literaria sobre el funcionamiento de las empresas capitalistas.

El sistema funciona así. Impregna todos los estratos empresariales, porque la competitividad no les da tregua. Hay que buscar atajos impositivos porque los demás lo hacen; hay que explotar al máximo los resquicios de la legislación laboral para que los trabajadores produzcan más y reclamen menos; hay que dejarse querer, cuando no empalagar a las administraciones para que estas no te achuchen, y si el nivel es alto y la necesidad apremia, prevariquen; hay que buscar paraísos “legales” para esconder lo que se gana, y si todo se hace dentro de la legalidad mejor, pero si no…

Si en una vida profesional no poderosa, corta en la empresa privada y larga como funcionario de status medio, he visto trampas fiscales, cobro de comisiones, intentos de apaño en ofertas de empleo, de compra de voluntad sindical y de invitación a prevaricar, imagino la presión, el halago, la tentación que acecha a directores generales, secretarios de estado, ministros, presidentes…

La desolación me alcanzó el día que supe que muchos administradores de comunidades de viviendas, fueran profesionales o amateurs, es decir simples vecinos, también cobraban comisiones, algo de lo que hablé en un viejo blog y retrata la perversión a la que puede arrastrar un sistema basado en el “tonto el último” (https://charlievedella.blogspot.com/2018/07/maldito-tres.html).

Suelo recordar a menudo una entrevista a Jaume Matas, el que fuera presidente de la Comunidad de les Illes Balears entre 2003 y 2007 como un ejemplo de la tentación del poder a caer en la corrupción. Además de justificar algunos de los delitos que llevaron a la cárcel a Urdangarin y a él mismo por temas parecidos en un “es que era el yerno del rey”, Matas describía que su entorno como presidente era un mundo de gente que competía por metros de eslora y posesión de Lamborghinis mientras él, nada menos que presidente del territorio, cobraba durante todo el año menos que una juerguita de esa élite en Porto Santo Estefano, Ibiza o las Islas Barbados. El resto es conocido, se apuntó a la prevaricación y el tráfico de influencias para no ser menos y acabó condenado a seis años de cárcel.

Los comisionistas legales

No sé si delictivamente, pero viendo los ingresos que él mismo reconoce parece que Zapatero tampoco hizo ascos a una vida “confortable” cuando dejó la presidencia. Y ya puestos, ¿por qué no colocar a sus hijas en una posición social acomodada? Para ello se convirtió en lo que Chuck Collins llama “defensor de la riqueza”, creando una consultoría dedicada al asesoramiento “de y para eso, la riqueza”. Según afirma, y yo quiero creerle, “dentro de la más escrupulosa legalidad”. Porque Zapatero no es ni ha sido el yerno del rey, pero pienso que cualquier empresa que pueda presumir de tenerle como asesor parte con varios metros de ventaja y, en principio, no necesita atajos para llegar a la meta sobrado. El resto de su trabajo, salvo si se comprueba que sí era un comisionista, se corresponde con la profesión: búsqueda de lo que llaman “eficiencia fiscal”, ustedes ya me entienden, asesoramiento en la creación de empresas pantalla y offshore, etcétera, etcétera, etcétera… 

Ahora se habla de leyes para el control de los lobbys, de limitación profesional de los ex presidentes, medidas que, cobrada la presa por la derecha, y la izquierda entre aturdida y noqueada, no creo, desgraciadamente, que tengan mucho recorrido. Y en cualquier caso, es que la cosa no tiene solución, porque “estamos hablando del sistema, amigo”.


Espoleados por su hija Nora, Williy Bragg y la banda Wilco quitaron el polvo a un montón de letras olvidadas de Woody Guthrie (Oklahoma 1912-1967) y les dieron el lustre que merecían en tres discos formidables. He elegido “The unwelcome guest” (El invitado indeseado), porque su letra parece hecha a medida para acabar con un cierto tono de rebelión.

https://youtu.be/5yIuyCcjrsk

EL INVITADO INDESEADO

A las lujosas mansiones del hombre rico cabalgo con el viento

y mi buen caballo, mi brillante Black Bess.

Al teatro de la fortuna

para tomar la plata brillante,

el oro que robaron.

Y mientras cabalgamos en la húmeda y brumosa medianoche,

resopla, mi buen poni, tú me das lo mejor de ti.

Porque tú sabes, y yo sé, mi buen caballo

que tantas veces como estamos entre los ricos,

somos invitados indeseados.

Nunca he quitado comida a las viudas y huérfanos,

ni he oprimido a ningún hombre trabajador.

Así que tómate tu tiempo,

porque pronto

iremos a casa como un rayo. Pronto cabalgaremos, mi brillante Black Bess.

Ningún poni de hombre rico y gordo podrá jamás alcanzarte,

y no hay jinete del este al oeste

que pueda seguir tu rastro

en esta oscura niebla y medianoche,

cuando los ladrones barrigones

persiguen a su invitado indeseado.

No sé, mi buen caballo,

mientras trotamos en esta oscuridad,

si robar a los ricos es para bien o para mal.

Ellos lo toman robando, mintiendo y apostando,

y yo lo tomo a mi manera, mi brillante Black Bess.

Trato bien a los caballos y soy amigable con los extraños.

Cabalgo, y tu carrera hace que mis armas hablen mejor,

mientras los rangers y sus ayudantes

son contratados por el hombre rico

para atraparme y colgarme, mi brillante Black Bess.

Sí, un día me pillarán desprevenido

y me matarán,

y entonces me habré ido, pero ese no será mi final,

porque mis armas y mi silla de montar siempre estarán ocupadas

por viajeros indeseados y otros hombres valientes.

Y tomarán el dinero y lo repartirán equitativamente,

como sugieren la Biblia y los profetas,

pero al hombre que cabalga para ayudar a los trabajadores pobres

los ricos lo matarán como a un invitado indeseado.


lunes, 18 de mayo de 2026

El miedo 3

EL MIEDO 3

"El miedo al peligro es diez mil veces peor que el peligro mismo" Daniel Defoe

Daniel Defoe, periodista 
panfletario. Vaya pelucón...
Es la tercera vez que traigo al miedo al blog y lo reconozco, soy más bien "cobardica", el adjetivo que usaba mi madre para auto calificarse, porque ser cobardica no era tan contundente como el calificativo no coloquial, cobarde, y tenía un valor de tendencia, no esencial.

La cobardía siempre ha tenido mala prensa. Si eres mujer, el género atenúa. Si eres macho, la cobardía puntúa doble.

En cuanto a la valentía, su antónimo, además de "cosa de hombres", como el coñac, siempre ha tenido un toque de riesgo. El valiente es un “echao palante”, siempre dispuesto a la temeridad, cuando no a la violencia. Los valientes practican deportes de riesgo, conducen al límite, y si tienen que dar una hostia pues eso...

La entrada del término en el ámbito de lo político es relativamente reciente. El PP es para VOX la derechita cobarde, y Podemos suele acusar a la izquierda moderada de falta de valentía.

Aunque el miedo es libre, el miedo patológico, el pánico, suele ser exagerado, a veces hasta inmotivado.

La historia del poder no reside en el miedo. Reside en el pánico. Y para inducir al personal al pánico ya no es necesario sacar a pasear a la benemérita o a la legión. Los guerrilleros de cristo rey ya no queman librerías, como en mis tiempos, para acojonar. Basta con un crucero y un virus ignoto, mentir...o, ni eso, simplemente exagerar.

En Bilbao, solo hace falta abrir El Correo y sumergirte en una miscelánea de noticias de "moritos" de navaja fácil, inquiokupas y ayudados fraudulentos para acabar creyendo en la teoría del reemplazo y la prioridad nazional. En casi todas las cadenas de tele y radio el espacio dedicado a sucesos es amplio y prioritario, de modo que pese a que no conoces a nadie al que le hayan entrado en su casa mientras iba a comprar el pan, no has visto nunca a un latino con una catana y solo sabes de una vecina a la que le hicieron el abrazo sin conseguirle robarle la medalla de la virgen de Begoña, es inevitable que te salga el cobardica que llevas dentro y conviertas tu vivienda en un lugar amurallado.

Porque está claro que el inductor del pánico es en primera instancia el negocio de la inseguridad, es decir, los seguros y empresas dedicadas al asunto. En el ámbito del poder, el tipo aguerrido dispuesto a protegerte, sea el hiper “testosterónico” de Desokupa o el líder con camisa de talla S de la ultraderecha.

Y es que, como decía Defoe, es peor el miedo que el propio peligro. Mi madre diría “el remedio que la enfermedad”.

Milo J (Morón - Argentina 2006) no tiene miedo. Con solo 19 años, ya tres discos y un pasado de barrio se atreve a cantar con el gran Silvio Rodríguez y dedicar esta pieza a la muerte de su abuela: "Luciérnagas"


https://youtu.be/ObMo7H8CZRg

martes, 5 de mayo de 2026

La madre migrante

“LA MADRE MIGRANTE”, IMAGEN E IDENTIDAD


RUTH ASAWA, JAPONESA TEMPORAL

Al acercarme a la interesante exposición retrospectiva dedicada a la obra de Ruth Asawa (Norwalk – USA 1926-2013) en el museo Guggenheim de Bilbao me he dado de bruces con una realidad a menudo olvidada, la de los inmigrantes japoneses en Estados Unidos.

La familia de Ruth, que regentaba una pequeña granja en Norwalk (California), fue perseguida durante la segunda guerra mundial por el hecho de ser de nacionalidad japonesa, es decir, por ser propia de un país en aquel momento considerado enemigo. Apresada en 1942, la familia fue “internada” inicialmente en un centro de concentración y posteriormente en otro llamado de reubicación en Arkansas. El padre sufrió peor suerte. Detenido por el FBI pasó seis años en un campo de detención de Nuevo México. 

La generalización de la culpa es siempre injusta. En el caso de naciones o etnias es un fenómeno claro de racismo. En el de los grupos religiosos o ideologías es simplemente antidemocrático. 

DOROTHEA LANGE, DOCUMENTALISTA POLÍTICA

He empezado por Asawa, pero mi intención es llegar a alguien de nombre injustamente desconocido, “La madre migrante”.

Antes, no obstante, habrá que situar a la persona que enlaza estas dos historias, la autora de una de las fotos más icónicas de las grandes crisis de los años veinte del pasado siglo: Dorothea Lange (Hoboken-USA 1895-1965).

Contratada por la “Farm Security Administration” (FSA), la entidad que el presidente Roosevelt había creado para contrarrestar el efecto de la gran depresión económica del 29 y las sequías y tormentas de polvo y arena de los años treinta, Lange está considerada como una de las mejores documentalistas de todos los tiempos.

Migrantes japoneses en USA
(foto de Lange)
Consciente del papel de la FSA como brazo propagandístico de los proyectos colectivistas del gobierno Roosevelt, Lange desarrolló una obra de carácter humanista y totalmente entregada al lema del grupo: “no se trata de informar, sino de conmover”.

El punto que enlaza a Asawa con Lange se dio años después, cuando ésta dedicó una importante colección de fotos a las 120.000 personas de origen nipón sacadas de sus hogares y encarceladas en campos de concentración del medio oeste en 1942. 

Y es que la historia demuestra que los avances sociales y democráticos son tremendamente vulnerables y tienen dientes de sierra, porque las imágenes que reflejaban aquel apartheid fueron incautadas por el gobierno hasta su publicación de un libro recopilatorio nada menos que en 2006.

RETRATO DE UNA DESCONOCIDA

Aunque la obra de los fotógrafos de la FSA consiguió sus objetivos, asentando y acelerando ayudas económicas al medio millón de agricultores afectados por la pobreza y la emigración forzosa, la manipulación y belleza de muchas de sus imágenes han sido cuestionadas. 

Sin duda lo más controvertido es el hecho de que su obra despreciara la identidad de sus protagonistas, entre ellas la de Florence Owens Thompson (Territorio Indio Cheroqui- USA 1903-1983), la desconocida madre migrante.

"La madre migrante"
(la foto original)
Según su propio testimonio Lange hizo la foto cuando ya consideraba que su trabajo en California había terminado en el invierno de 1936. Vio un pequeño campamento cerca de la carretera 101 y la carpa de lona que parecía guarecer a una familia. Se trataba de una mujer joven con sus hijos e hijas. Se acercó y “disparó” hasta cinco exposiciones con el permiso algo renuente de Florence, convencida finalmente de que el reportaje pudiera ayudarles de algún modo. 

Hay un elemento que da veracidad documental a la foto, el hecho de que dos de las hijas se escondan en el regazo de su madre. Según la fotógrafa por timidez. Según la retratada, para protegerlas de una situación intimidatoria.

Lo cierto es que aunque el modus operandi de Lange era hablar con los y las protagonistas de sus reportajes, conocer los avatares de su situación e incluir esos datos en los pies de foto, en muchos casos, como en este, no les preguntaba su nombre y éstas seguían, consecuentemente, en el anonimato.

El analista mexicano Óscar Colorado, que tiene publicado un estudio exhaustivo sobre la foto, cree que esta actitud manifiesta un uso de la imagen ajena que llega a calificar de explotación.

El caso es que 42 años más tarde Florence Owens concedió una entrevista y declaró que “hubiera querido que ella [Lange] nunca me hubiera tomado la fotografía. Nunca saqué un centavo de ella. Ni siquiera me preguntó mi nombre. Me dijo que no la publicaría y que me mandaría una copia: no cumplió sus promesas”.

FLORENCE OWENS THOMPSON, MÁS ALLÁ DE LA FOTO

Florence había nacido en 1903 en el seno de una familia cherokee de Oklahoma. Viuda con siete hijos de tres hombres distintos con poco más de treinta años de edad, fue encontrada por la fotógrafa mientras viajaba con su última pareja, siguiendo las cosechas en las que trabajaba a un centavo por kilo.

Según la versión de una de las dos hijas que aparecen en la foto, su madre se negó a que se la retratara de la única manera que podía, no mirando a la cámara, ignorándola, algo que se evidencia en “La madre migrante”.

De modo que tanto Owens como su pareja no dieron importancia a que el retrato fuera publicado a los pocos días en un periódico local de Watsonville y siguieron camino y vida sin esperar nada a cambio.

La familia Owens alrededor
de Florence
La familia Owens no obtuvo cierta estabilidad hasta que, finalizada la segunda guerra mundial, Florence se casó con un administrador hospitalario y pudo trabajar de cocinera o camarera, pero viviendo siempre en una caravana rodante, una costumbre ligada a su identidad cherokee, pueblo migrante desde el siglo XVI.

Pese a la leyenda, que dice que la familia fue recompensada, y así lo creyó la propia fotógrafa hasta su muerte, la única ayuda directa no se produjo hasta que, estando Florence enferma de cáncer sin poder hacer frente a los gastos de atención, ya en 1983, la familia hizo una colecta pública apelando a la identidad de la “madre migrante”. 

La respuesta fue inusitada: en pocos días lograron recaudar más de 30.000 dólares, pero pese al orgullo que supuso para la familia ese reconocimiento tardío, Florence Owens Thompson falleció en setiembre de ese mismo año. 

Con el cuajo que da ser el prototipo de presidente conservador e instigador del “sálvese quien pueda”, Ronald Reagan escribió que “el fallecimiento de la señora Thompson representa una gran pérdida: el símbolo de aquella América fuerte y determinada de la Gran Depresión”.

En fin, el itinerario apofénico que nos lleva desde la japonesa temporal hasta la madre migrante, pasando por la documentalista política, es una ruta de identidades llena de interpretaciones divergentes. La historia es un caleidoscopio que los vencedores manejan a su albedrío, y hasta sus imágenes, la faceta visual de su argumentario, son, casi siempre, espejismos dependientes de un golpe de muñeca.


Hablar de Geckos es hablar de un supergrupo, o mejor, de un "superautores", ya que se trata de un proyecto que reúne a dos raros famosos de la música estadounidense, M.Ward  y Howe Gelb, y al músico irlandés McKowsky, líder de The Lost Brothers. 

He elegido este bellísimo “Wedding waltz” por su toque mestizo y el objetivo de acabar con un final algo feliz.