Sobre
CIRCUITO CERRADO DE VIGILANCIA
de Mayte Gómez Molina
blog dedicado a Reneé Nicole Good, poeta
asesinada por la policía anti inmigración de Trump
el pasado 7 de enero
Uso la poesía como un paliativo cuando estoy en lecturas más densas o de largo alcance. Como materia autónoma, pese a su brevedad, tiene el poema un lenguaje que incita a leerlo varias veces y así capta uno con calma su intención, sus secretos formales, sus gazapos.
Como lector bastante esporádico y nada convencional de poesía reconozco que al principio me costó adaptarme a una textura prosaica, de léxico difícil para la tonalidad, pero eso sí, que no escondía la intención de la que hablaba antes, porque hubo momentos en que me pareció un texto robótico.
Sin embargo, una lectura más reposada de “Circuito cerrado…” descubre a una autora tierna, sutil y más pluridimensional de lo que puede parecer en un primer momento.
Nacida en Madrid, pero granadina por sangre y querencia, Mayte Gómez (1993) pertenece a una generación de poetas mujeres que ella reivindica. Aunque vive y trabaja en Alemania, dedicada a la visualización y creación de datos en 3D conserva el deje granadino y un torrente verbal del que presume. Dice escribir poesía porque tiene que trabajar, y eso no le deja tiempo para el ensayo o la narración. La concibe casi como una excreción, según propias palabras, como algo que tiene una necesidad fisiológica de expulsar, lo que rocía el texto de una naturalidad que se aprecia a lo largo de las páginas.
“Circuito cerrado de vigilancia” es el tercer libro de esta artista multdidisciplinar y multipremiada en géneros diferentes (arte, cine, narrativa…), entre estos, el Nacional de Poesía Joven Miguel Hernández de 2023 por su libro “Los trabajos de Hércules”.
He elegido dos de los poemas que más me gustan para hacer boca, pero lo mejor es comprar el libro, ¡¡¡ que la poesía no muerde !!!
CARMEN
A mi abuela
Mi abuela se llama Carmen
como la protagonista de la ópera y como
muchas mujeres de aquí,
donde hace tanto calor
Veíamos la televisión por la noche
se dibujó en la pantalla
un laberinto blanco y negro
escanee el QR para más información
-¿Qué es un QR?
-Una imagen que al escanearla con la cámara del móvil
te manda una página web
Eso dije
en vez de decir:
abuela, realmente
no lo sé
No quería ser pedante quería
que sintiese que podía ayudarla
que ella no sabía, pero yo sí y podía
dibujarle el mundo
Pero todas las palabras que uso para explicarle las cosas
son diferentes a las que nacieron con ella
Su luz y mi luz no significan lo mismo
Chocolate no es igual
para mí que lo tengo que para ella que
lo anhelaba
Mientras tanto, duerme mi abuelo
fascinado a los seis años cuando
un hombre trajo a su pueblo de posguerra
un gran bloque de hielo porque
-Cuando era pequeño el hielo
no existía
Llevaré conmigo hasta que me muera
la cara de mi abuela
cuando se giró para mirarme
insatisfecha por mi explicación
Cada vez entiendo menos cosas del mundo
Aunque yo actualizo mi sistema operativo con diligencia
puede que un día me canse
que enferme y no tenga fuerzas
para aprender otra cosa nueva
es posible
Yo también seré vieja y no entenderé las cosas
dependeré de la paciencia de los demás
en esta sociedad olvidada de la muerte
(los muertos no pagan
suscripciones mensuales a cosas no
cotizan no se van de vacaciones a
los resorts todo incluido no generan datos)
Cuando sea vieja recordaré
a mi abuela y a mi madre
rodeada de robots que sabrán cuidarme
pero no quererme
como ellas hacían.
...........................
NINA WILLIAMS
En los escenarios caían
copos de nieve píxeles sobre su escote desnudo
Imaginaba que tenía frío pero estaba orgullosa
como yo en la puerta de las discotecas en invierno o
cuando comía poco
Como mujer, Nina Williams ya estaría acostumbrada
a pesar del frío para conseguir algunas cosas
En las peleas en la nieve yo hacía que diese
muchas patadas para que
se calentase
Nina envejece en cada versión del Tekken
Algunos usuarios han recopilado su biografía
dicen que le gusta el té con leche y el whisky escocés
también escriben
que tiene cuarenta y cuatro años pero
su aspecto está congelado en los veintinueve
qué suerte, Nina Williams
Yo era gorda y en el colegio una compañera me pegaba patadas
Pero en casa de mis primas podía ser Nina Williams
podía elegir ser
otra cosa dar yo
las patadas
Feroz en su traje morado
morado pintura de feria de coche
morado como las manchas en mi cuerpo
de las que ella me hubiese salvado
Hubiese aprendido con ella tal vez a defenderme
Yo no sabía jugar al Tekken
apretaba todas las teclas a la vez
esperaba que pasase algo
aunque no pudiese comprender cómo ocurría
Siguen mis movimientos limitados
por distintas máquinas
(las cosas no han cambiado tanto)
Sobre todo, intacta en mí, permanece
la profunda envidia de su pelo rubio
cuando conseguía pulsar el misterio
las teclas
de su ataque más poderoso
y ella giraba,
invicta
Como se trata principalmente de un grupo especializado en jam session y su última cosa es su primera actuación de cabeza de cartel en el Madison Square Garden, aprovecho para presentaros a mi última vocación musical: Goose. Por cierto, batiendo el récord de concierto más largo de la historia del Madison: 4 horas 7 minutos 12 segundos. Agotador…


Gracias, Carlos.
ResponderEliminar