UN POEMA DE MARÍA BENEYTO
PARA LA CITA ANUAL CON LOS MUERTOS
Como aquí se trata de elegir uno de sus poemas sobre la parca, que los hay y variados, dejo para más adelante hablar con más intensidad de la Beneyto - algo que sin duda merece - y me quedo con este, pergeñado de “seres de albura extraña”.
Bona castanyada !!!
LOS QUE VUELVEN
Ya están aquí los muertos
todos de blanco.
No como fantasmas
que no pretenden serlo, sino como seres
de albura extraña, o como inocencias
que vienen de la nieve.
Ya están aquí. Quieren ser vivos,
¿qué le vamos a hacer? En su derecho
están, que haberse ido es cosa
más bien un poco desgraciada y torpe,
cuando hay aquí calor, y los sentidos
hacen su fiesta (Difícil resignarse, es claro).
Quieren vegetación – no, flores no, las odian -,
prados o así, bosques, pinares,
también algo de mar – el del verano -,
música, algún perfume de jazmines,
niñitas danzarinas en tutú, palomas
nunca inmóviles, gatos
-de Angora, siameses o birmanos –
de preferencia. Perros también de raza,
pájaros diversos… ¡qué se yo! ¡Piden tanto!
Les complazco a mi modo.
Saco a Schumann a rastras del silencio,
cuelgo el mar – dos acuarelas verdes -,
elevo las macetas
a estatura de árbol y les digo
que aquí todo va bien.
Ellos me cuentan
que han sido hombres y mujeres (creen
que aún lo son, y el eco de los sueños no desea
contradecirles). Si lo intentan
no les dejo que traigan nada mío
de lo que les rozó. Pero sucede
que inevitablemente están unidos
su recuerdo y la ausencia de los míos
que amablemente sacan de un olvido dulce.
Insisten – yo hago lo que puedo –
en pedirme noticias, en llamarme
por los nombres ocultos, en saberme
los secretos que nunca tengo a mano
y no puedo mostrar…
Están. Yo le sonrío
a su hueco. Si cantamos
solo mi voz se oye, y al marcharse
deseando volver, yo sacrifico
algún trozo del tiempo que me sobra
para próximas tardes.
https://youtu.be/2HnMIhiAg5Y?list=RD2HnMIhiAg5Y


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